"YO NO SOY LOCO"

La historia de Cayetano Santos Godino es bastante conocida por los porteños.
Cayetano fue un joven asesino en serie, uno de los mayores sociópatas en la historia argentina. A principios del siglo XX fue responsable de la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios.

Tras ser detenido, Godino confesó haber realizado cuatro homicidios y numerosas tentativas de asesinatos. En una primera instancia, Santos Godino fue declarado irresponsable y se lo recluyó en el Hospicio de las Mercedes, en el pabellón de alienados delincuentes.

En este lugar fue entrevistado por una serie de doctores quienes comenzaron a estudiar su particular caso. Este diálogo muy poco difundido en nuestros días, lo reproducimos a continuación.
Fue un mano a mano imperdible, con el "PETISO OREJUDO"


DOCTORES: ¿Es usted un muchacho desgraciado o feliz?
GODINO: Feliz.
DOCTORES: ¿No siente usted remordimientos de conciencia por los hechos que ha cometido?
GODINO: No entiendo lo que ustedes me preguntan.
DOCTORES: ¿No sabe usted lo que es el remordimiento?
GODINO: No señores.
DOCTORES: ¿Siente usted tristeza o pena por la muerte de los niñitos Giordano, Laurora y Vainicoff?
GODINO: No señores.
DOCTORES: ¿Piensa usted que tiene derecho a matar niños?
GODINO: No soy el único; otros también lo hacen.
DOCTORES: ¿Por qué mataba usted a los niños?
GODINO: Porque me gustaba.
DOCTORES: ¿Por qué buscaba usted los terrenos baldíos o una casa deshabitada para cometer sus atentados?
GODINO: Porque así nadie me veía.
DOCTORES: ¿Por qué huía usted después de matar a los niños y de producir los incendios?
GODINO: Porque no quería que me agarrara la policía.
DOCTORES: ¿Con qué objeto fue usted a la casa del niño Giordano el mismo día que lo mató?
GODINO: Porque sentía deseos de ver al muerto.
DOCTORES: ¿Con que objeto le tocó usted la cabeza al muerto?
GODINO: Para ver si tenía el clavo.
DOCTORES: ¿Piensa usted que será castigado por sus delitos?
GODINO: He oído decir que me condenarán a veinte años de cárcel y que si no fuera menor de edad me pegarían cuatro tiros.
DOCTORES: ¿Se animaría usted a matar algunos niños o idiotas del Hospicio de las Mercedes?
GODINO: Si señores.
DOCTORES: ¿En que paraje los mataría?
GODINO: En la quinta del establecimiento, porque así no me verían.
DOCTORES: ¿Cómo haría usted para matarlos?
GODINO: Les pegaría con un palo en la cabeza y lo dejaría al lado del niño para hacer creer que el palo se le había caído por casualidad en la cabeza.
DOCTORES: ¿Dónde le gustaría a usted más vivir; en este asilo o en la cárcel?
GODINO: En la cárcel.
DOCTORES:¿Por qué?
GODINO: Porque aquí están los locos, y yo no soy loco.

Fuente: Revista Todo es Historia