COMO SUBIERON LA ESTATUA DEL DIARIO LA PRENSA?
En 1898 se inauguró el imponente edificio del diario La Prensa en la Avenida de Mayo 575, una de las arterias más nuevas y elegantes de la ciudad, proyectado en estilo Beaux-Arts por los ingenieros Carlos Agote y Alberto Gainza y encargado por el propio fundador del diario, José Clemente Paz.
Hoy en día, ver una grúa trabajando en la ciudad, es muy común, y casi no sorprende a nadie, salvo a los más chicos. Pero en aquella época lo que más cautivó al público fue la operación para elevar y colocar en la cúspide una estatua que coronaría la torre.
La figura, que hoy podemos observar sobre el edificio, es una alegoría de Palas Atenea —diosa de la sabiduría y símbolo de la libertad de prensa.
La crónica de la época recuerda cómo más de 30.000 personas se congregaron en las calles y aceras, fascinadas tanto por la novedosa maniobra de ingeniería. La expectactiva fue tal que la policía tuvo que reforzar la vigilancia y el tránsito quedó interrumpido por más de dos horas mientras la multitud observaba cada detalle de la operación.
A las 13.15, la figura llegó a la parte alta de la torre y, al ponerse el sol, sus últimos rayos pudieron reflejarse en la gigantesca estatua, que ya estaba colocada sobre el ancho pedestal que tenía destinado.
La figura mide alrededor de 5 m de altura y pesa varias toneladas.
Hoy, ese edificio se ha convertido en la Casa de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, un Monumento Histórico Nacional restaurado recientemente, donde se celebran exposiciones, conciertos y actividades culturales que mantienen viva la historia de nuestra ciudad.
