jueves, 29 de noviembre de 2012

REGALO SEI UN PALAZZO 
      "Te regalo un palacio"

Los grandes aportes del italiano Antonio Devoto en tierras porteñas fueron innumerables; Fue presidente del Banco Inmobiliario, entidad que adquiriera tierras para proyectar lo que hoy es el barrio que lleva su nombre.
También participó en la creación de la Compañía General de Fósforos, el Frigorífico Argentino, e impulsó varias industrias; promocion
ó la creación del Hospital Italiano y colaboró intensamente en obras y recaudación de fondos en apoyo a la comunidad italiana.

Devoto jamás olvidó el amor hacia su tierra de nacimiento y sus actos estuvieron teñidos de una fuerte italianidad. Fue el gran sentimiento hacia su madre patria lo que lo llevó a recibir numerosas distinciones por parte de la Corona Italiana:

*Caballero de la Orden de la Corona de Italia
*Caballero de la Orden de San Mauricio y San Lázaro
*Caballero de la Orden del Mérito en el Trabajo
*Gran Oficial de la Corona de Italia
*Comendador del Orden de la Corona de Italia
Y Conde....
Fue el 23 de enero de 1916 día en el que el rey de Italia Vittorio Emanuele III, quien tenia respeto y consideración por Devoto, le concede por propio decreto este título nobiliario.

Pero una historia poco olvidada es la de la construcción polémica de uno de sus palacios.
Devoto encargó la construcción de una residencia para uso particular al ingeniero Alfredo Cecci. Este último levantó el edificio con materiales traídos de Europa, construyendo 28 habitaciones...
La vivienda era de tres niveles. Los pisos eran de roble de Eslavonia, las paredes estaban revestidas con madera y paneles de seda. Abundaban los grandes espejos y los frescos, el granito martelinado y las escaleras de mármol.
A Devoto le habría parecido poca cosa para ser habitado por un huésped de la realeza... Así fue como terminó por regalársela al constructor!

Actualmente en el lugar funciona desde 1938 la Escuela de Educación Especial y Capacitación para sordomudos Bartolomé Ayrolo.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

 EL PALACIO PARA "POBRES"

Una de las medidas tomadas por el Estado durante la gran inmigración, fue la de suplantar la palabra "asilo" por la de "hotel de inmigración" (sonaba más lindo al oído).
La idea era generar una construcción capaz de llamar la atención de Europa, y debía ser un reflejo de lo que la nación podía ofrecer a los que quisieran emigrar.

El primer asilo de inmigrantes era una construcción redonda, que daba aspecto de fría, una construcción de madera, sumamente vieja. La limpieza del lugar era buena pero aún así parecía siempre derruída.

Recién en 1906 comenzaron las obras para el hotel de inmigrantes. Sería una superficie de 27.000 m2 organizada en pabellones dispuestos alrededor de una plaza central. Todo el terreno estaría rodeado de un muro con rejas de hierro. La planta baja estaba destinada a comedor y cocina, mientras que los 3 pisos restantes eran utilizados como dormitorios.
 
La rutina en el hotel era la siguiente: las celadoras despertaban temprano a los inmigrantes. Luego del desayuno, las mujeres lavaban la ropa en los lavaderos y cuidaban a los niños, mientras los hombres tramitaban algún trabajo. El servicio del comedor se ordenaba en dos turnos de hasta mil personas cada uno. Los niños recibían a las 3 de la tarde la merienda y a partir de las 7 quedaban abiertos los dormitorios. Además se enseñaba el uso de maquinarias agrícolas para los hombres y labores domésticas a las mujeres.

En el edificio, hubo también una voluminosa biblioteca a disposición del inmigrante, con diversas publicaciones, mapas y libros orientados a informar al extranjero acerca de las costumbres, del trabajo y de la riqueza de su nueva tierra. También allí se les brindaba cursos de idiomas.

La ley establecía 5 días de alojamiento gratuito, sin embargo la reglamentación se extendía por el tiempo necesario hasta que el inmigrante consiguiera un trabajo.

A continuación transcribimos parte del "Manual del inmigrante" de 1902, (que se daba en Italia a quien viajara a Buenos Aires).

1- Cuando una banda toca el Himno Nacional, todos los presentes se descubren la cabeza en señal de reverencia.

2- A cualquier mujer, sea una dama o una lavandera, se le dice habitualmente "señora". Llamar a una "donna" del pueblo "mujer", no suena bien, ya que equivale a decir "hembra".

3- Para llamar a la gente en la entrada de la casa, no se golpea ni se grita; se baten las palmas de las manos.

4- para llamar a un carruaje o para avisar desde lejos al conductor de un tranvía para que pare, no se dice "pss, pss, pss, sino "psiiió, psiiió".

5- En los cafés hay siempre un lugar especial para las señoras. Son admitidos sólo los hombres que las acompañan.

6- En un café o en un restaurant se llama al camarero batiendo las palmas dos veces y agregando inmediantamente la llamada de "mozo". No se golpea sobre la mesa el vaso.

7- En la platea de los teatros y cines, no está permitido, ni siquiera a las mujeres, llevar el sombrero puesto, ya que se impediría a los otros ver la escena.

8- No se fuma ni en los tranvías. El aviso "Esta prohibido salivar", significa "vetato sputare"...

9- Por la calle no se camina fuera de la vereda; de hacerlo, recibiría el calificativo de "atorrante", que equivale a "mendigo".


¿TANTO LIO POR UN RICO Y SUCULENTO... "HELADO" ?

Para la década del '20 el hielo no era un producto masivo.
Para conservarlo en una casa, había que tener un mueble que no era otra cosa que una caja aislada y revestida en madera en la que se colocaba un cuarto o media barra de hielo con el fin de conservar algún alimento.

Esta antigua heladera funcionaba como una conservadora, motivo por el cual todos los días había que poner hielo nuevo, lo que lo tornaba poco práctico.

Muchas veces en verano y pese al hielo, la temperatura en el interior de la heladera aumentaba en exceso y los alimentos terminaban irremediablemente atacados por las bacterias. Por esa razón la compra de carne u otros productos perecederos debía realizarse día a día según las necesidades de consumo.

Buenos Aires tuvo provisión de hielo desde 1856.
El depósito estaba frente a Plaza de Mayo, en los zótanos del antiguo teatro Colón (donde hoy está el Banco Nación) y este era abastecido por barcos acondicionados que traían los bloques desde Estados Unidos y Europa.
La primera fábrica de hielo fue instalada en 1860 por Emilio Bieckert con el propósito de sostener su producción de cerveza.

La venta de helados es de la misma época. El primero en vender el dulce helado fue el portugués Miguel Ferreira, dueño del Café del Plata situado en Rivadavia entre Tacuarí y B. de Irigoyen.

Años más tarde se importaron pequeñas máquinas que ayudadas por hielo que enfriaba la mezcla y tras horas de girar una manivela, permitían obtener deliciosos helados caseros. El helado había que tomarlo en el momento sino no había manera de mantener su cremosidad y textura.

He aquí el ranking de las mejores heladerías porteñas según el paladar "sofisticado" de los integrantes de Metejon de Barrio:

1º Luisito (Sanabria y San Blas)
2º Diecci (Chivilcoy y Navarro)
3º Leoyak (Independencia y Boedo)

Nota: hemos dejado de lado las grandes cadenas de helado por una cuestión de privilegiar lo artesanal.

A continuación ustedes pueden participar haciendo su propio ranking heladero, de acuerdo a sus gustos, no sin antes pasar las coordenadas a fin de poder corroborar si de verdad tienen razón...


martes, 27 de noviembre de 2012

MUÑEQUITAS DE PLACER:   
    LAS "MILONGUITAS"

Existe un tango que en su letra habla sobre una tal Esthercita "la pebeta más linda’e Chiclana", que se transforma en Milonguita "flor de fango y de placer, flor de lujo y cabaret".

Los mitos afirman que la fuente de inspiración del escritor uruguayo Samuel Linning, se llamó "Esther Torres" y habría vivido en Chiclana 3051. Otros la identifican como "María Esther Dalton", que habitó en Chiclana 3148.
En ambos casos murieron antes de los 18 años, supuestamente por trajines de la vida.

El autor de la música del tango, Enrique Delfino, en un reportaje de 1948 confirma la preexistencia del uso del término "Milonguita", para la piba linda de barrio, que los hombres imaginan con destino de cabaret.

La realidad es que los autores paseaban por la calle Chiclana cuando vieron una atractiva "milonguita" y allí le dieron el nombre a la canción, sin saber de la existencia de las vecinas mencionadas.

Finalmente, el músico Enrique Cadícamo aclara que las milonguitas "no eran mujeres marginales, sino más bien chicas de hogares humildes que subían socialmente a través del tango. Eran profesionales de la danza que eran contratadas para bailar". Asimismo Cadícamo recuerda "lo más gracioso, es que muchas veces terminan casándose con estancieros y políticos; cambian el apellido y la condición social y se convierten en grandes damas bilingües y refinadas. Eran chicas muy lindas que llamaban la atención".

Fuente: Todo es Historia 



domingo, 25 de noviembre de 2012

LOS "OTROS" CEMENTERIOS DE FLORES

El barrio de Flores, podríamos decir que se convirtió en un “barrio” más de la Capital con la Federalización de Buenos Aires.
Antes de ello, Flores era lo que hoy sería el conurbano Bonaerense. Era un pueblo cercano a Buenos Aires, que creció abasteciendo a la gran ciudad en la producción cerealera y frutihortícola.

El primer enterratorio de Flores fue habilitado en 1807 solo para esclavos y vecinos pobres en un terreno lindero a la iglesia, sobre la actual calle Rivera Indarte entre Rivadavia y Ramón Falcón. Ese día se sepultaron los restos del vecino Pedro Ximénez, español nacido en Murcia.

Hacia 1830, la población de Flores había aumentado a unos 4000 habitantes. Ubicado en el centro del poblado, a metros del Camino Real, el cementerio creaba una situación molesta a los vecinos, agravada con el aumento de la población.


Pronto, las enfermedades especialmente las epidémicas, fueron más frecuentes tanto en la Capital como en el poblado de Flores.
Había que mejorar entonces la salud pública y el ambiente urbano. Con el auge de estas medidas higienistas comenzaron a moverse las cosas “indeseables de la ciudad” hacia las afueras (fábricas de cebo, mataderos, cementerios, etc).

Es así como el padre Martín Boneo, cabeza de la iglesia de Flores, inició gestiones para obtener tierras a fin de tener dónde instalar un nuevo cementerio. Logró conseguir unas tierras de 32 metros de frente y 68 de fondo. Allí se edificó una sala para depósito y un osario, aislado del vecindario por una pared de ladrillo. Se inauguró entonces un “segundo cementerio de Flores”, en el terreno limitado por las calles Varela, Remedios, Culpina y Tandil.


El primer cadáver recibido, fue el de un militar hallado muerto de asfixia por inmersión en el terrible Barranco de Flores. Muchas familias tradicionales de la zona construyeron sus bóvedas en este segundo cementerio.


Reservado exclusivamente para católicos, este cementerio tuvo que ampliarse al doble en 1850, pero una década después era difícil encontrar espacio libre para nuevas inhumaciones. Por otra parte, un terreno lindero se había destinado para sepultar a los protestantes y disidentes. También en ese sitio fueron inhumados muchos cadáveres de la Batalla de Caseros.


Los muertos seguían aumentando. Pronto, con la secularización de los cementerios (ya la Iglesia no decidía a quien enterrar y a quien no) fue quedando cada vez menos lugar.


Colmada su capacidad, el segundo cementerio fue clausurado a partir de 1872 destinándose el predio a Corralón Municipal; previamente se dispuso entregar espacios en el nuevo cementerio para quienes desearan trasladar allí los restos de sus deudos. Hoy en ese lugar existen casas construídas por el FONAVI en 1985.


El actual Cementerio de Flores, "el tercero", fue habilitado en 1867 en su actual ubicación, cuando se sepultaron los restos de la niña Elena Bergallo.


En la foto, el bañado de Flores en 1962, tierras utilizadas para el actual cementerio.



AÑEJOS Y PORTEÑOS "CUENTOS DEL TÍO"

A principios de 1900 comenzaron a aparecer en la estación de Constitución innumerables paisanos recién llegados del campo.

Estos personajes asombrados ante los brillos de la gran ciudad eran objeto de fraudes realizados por estafadores profesionales que los esperaban con los brazos abiertos para hacerles el "cuento del tío".

Las anécdotas son varias y han quedado registradas en el Museo Policial: máquinas para fabricar billetes, venta de tranvías, venta de buzones, escrituración de plazas y paseos públicos, etc...

Todo esto sucedió hasta que los paisanos "se avivaron" y la competencia arruinó el negocio.

 

sábado, 24 de noviembre de 2012

EN PLAZA 
CONS-TITU-CIOOOOON....

Plaza Constitución fue al igual que Plaza Miserere, una gran playa para la concentración de carretas que traían mercancías de las provincias. Tiempo después en la zona comenzó a funcionar un gran mercado, pero ya en su entorno comenzaban a florecer prostíbulos y pulperías.  

Para borrar los vestigios de la época colonial, había que poblar y afrancesar la ciudad. Pa ra ello el intendente porteño Torcuato de Alvear, debió pensar en parquizar toda la plaza y colocar algunos monumentos.

Así fue como surgió la gran Rocalla, popularmente llamada "la gruta de Constitución" que se construyó entre 1885 y 1888. No solo fue la más grande de las grutas de la ciudad, sino la más criticada...

Consistía en una muy rara imitación de un castillo en ruinas, lo suficientemente alto como para no pasar desapercibido (diez metros). Tenía torres, un atalaya, troneras; escaleras que llevaban hacia una especie de camino de ronda; poternas, matacanes, saeteras etc, etc etc. El supuesto objetivo de erigirlo en ruinas habría sido darle al paseo una atmósfera “romántica”.

Poco tiempo después de su inauguración la gruta ya eran peligrosa: se clausuró su acceso público y una parte debió demolerse por precaución.
Docenas de tarjetas postales de la época se empeñaban en mostrarlo como una curiosidad simpática, aunque llovían las críticas: aquel monumental adefesio había costado cien mil pesos fuertes y era absurdamente caro de mantener; no gustaba a nadie, y acabó llenándose de gatos quienes habitaron el lugar durante 27 años.

Finalmente para 1914 la gruta fue demolida con la realización de obras para la supuesta construcción de un subterráneo Retiro-Constitución por parte de la compañía Anglo Argentina, que nunca llegó a concretarse.

 
PEQUEÑA CLASE DE LUNFARDO
"EL GOLPE DE FURCA"

La zona de Puente Saavedra en la década del '20 fue un lugar tenebroso, un verdadero centro de diversiones "non sanctas".
Allí comandaban los Hermanos Trifulca, quienes regenteaban lugares de juego clandestino y prostitución, entre otras de sus ocupaciones.
Todas las noches, salía desde Puente Saavedra el "tranvía de los patos" llamado así por
que traía de vuelta a todo aquel que había dejado hasta el último peso en las mesas de juego, y volvía al centro completamente "PATO" (pobre)

Sin embargo, los Hermanos Trifulca fueron mayormente conocidos en la zona por ser aplicadores del afamado "golpe de furca"

FURCA es el golpe que dan dos o mas delincuentes al tomar a la víctima por detrás, apretándole el cuello mientras le roban.
Es un vocablo que proviene del dialecto siciliano "forca" que significa "horca", muy utilizado en la jerga lunfarda.
 
 


En la foto, la calle Correa en el barrio de Saavedra allá por el año 1936

jueves, 22 de noviembre de 2012

EL MUERTO VIAJA, PERO NO PAGA

Con la llegada del tranvía a Buenos Aires, este tipo de transporte comenzó a utilizarse para distintos usos: transporte público, carne… y servicios fúnebres.

Para finales del siglo XIX, apareció una flota tranvías fúnebres y coches de acompañantes. Los coches de primera clase estaban por lo general barnizados en negro y orlado en todo el contorno del techo con los clásicos penachos de luto de crin negra.

El interior del tranvía fúnebre estaba decorado como una verdadera capilla ardiente ambulante. Poseía altar, candelabros, catre porta ataúd, asientos plegables para los deudos más allegados y cortinados de luto.

Los servicios se iniciaron traccionados a caballo y posteriormente fueron eléctricos. La plataforma delantera la ocupaba el conductor, y por la plataforma de atrás se abría una doble puerta por donde accedían el ataud y los deudos. El altar estaba ubicado a espaldas del conductor.

Se fijaron tres categorías, cuyas tarifas eran, (partiendo desde una Estación): Muertos en primera clase $ 20,00; Muertos en segunda clase $ 4,00; y Muertos en tercera clase $ 2,00.
En tanto los deudos, cada uno abonaba en 1ra. 45 centavos; 35 centavos en 2da; y 20 centavos en tercera.
Paradójicamente, si bien los deudos abonaban la tarifa más baja, el muerto resultaba el más beneficiado, ya que el no pagaba de su bolsillo su propio viaje.

Pero también al servicio se lo podía hacer desde un lugar a convenir, desde la puerta del velatorio, o desde la parada más cercana al sitio donde hubiera sido el mismo, en este caso el servicio sufría un recargo de alrededor del 30%.

En todos los casos los pasajes eran de ida y vuelta, (no así el del finado naturalmente), que si por cualquier inconveniente el entierro no se hubiese podido concretar, el féretro quedaba allí en depósito para una mejor oportunidad.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿PORQUE CHACARITA NO ESTA EN SU "BARRIO" ?

La primera cancha de Chacarita Juniors, estuvo ubicada en un terreno baldío en Lacroze y Alvarez Thomas (allá por 1907). Lamentablemente, a días de adquirir el lugar fueron desalojados. La idea de la Municipalidad sería utilizar esos terrenos para construir una calle.


Su segunda cancha estuvo ubicada la calle Humboldt al 300. Era un estadio moderno con
capacidad para 40 mil espectadores. Todo era perfecto... hasta que su archi-rival hizo de las suyas...

Los terrenos en donde se encontraba la cancha de Chacarita eran alquilados. Al lado, se encontraban los terrenos del "eterno rival": el Club Atlanta.
A finales de 1943, Chacarita estaba atrasada unos seis meses con el pago mensual del alquiler. La comisión de Atlanta, al enterarse de esto, y apoyada por una familia de mucho dinero, ofreció plata para quedarse con el predio... y lo terminó comprando.
Chacarita no pudo igualar el precio y fue desalojado. Actualmente en el lugar, se encuentra el estadio de Atlanta.

Chacarita tuvo que mudar nuevamente su estadio, esta vez de manera definitiva a su actual emplazamiento en la localidad de San Martín.
Saludamos a todo el pueblo "Tricolor" en este difícil transe futbolístico.



TENERLE MIEDO "AL CHANCHO"

El inspector... Es ese señor con fama de ogro que deambula entre los asientos controlando los boletos.
Quizás a alguno de ustedes, (quizás a algún "amigo" íntimo), le habrá pasado tener que esconderse o bajarse antes por la presencia del pica-boletos, cuando uno se pasa de sección o subió sin sacar boleto.

Pero ¿de dónde proviene el temor a los guardas?
La función del inspector surgió de una necesidad: contrarrestar la conducta de algunos mayorales de tranvía (los que cortaban los boletos), que ingeniosamente recogían los boletos usados y los revendían para beneficio propio, llegando a veces a superar con esta actividad lo percibido por su propio salario. Esta maniobra se denominaba "degüello".

Antes de la llegada de los inspectores, las empresas tranviarias ensayaron varias medidas tendientes a evitar estas estafas. Se diseñó una boletera con timbre, que sonaba al tirar del rollo. El pasajero no debía aceptar ningún boleto que no hubiese "sonado" al ser cortado.

Con el tiempo, el "degüello" tendría su eco en el "chiveo", que permitía también una ganancia extra para algunos colectiveros inescrupulosos. Cortado con habilidad, el "boleto chivo" quedaba con la mitad del número, mientras la otra mitad se vendía al siguiente pasajero, y el monto iba a parar al bolsillo del conductor.
 
El inspector se constituyó entonces en el eslabón fundamental entre el vehículo y la administración de la empresa. Fue el encargado de controlar a empleados y pasajeros. A quien cumple con esta incómoda función, se le adjudicó el mote de "chancho"en la jerga colectivera.

A continuación, les dejamos algunas palabras más del diccionario colectivero:

- Chancha: Modelo de colectivo Büssing-N.A.G de aspecto porcino. Aparentemente luego de allí derivaría el término "chancho".

- Afeitar: Retrasarse intencionadamente algunos minutos, para levantar algunos de los pasajeros que le corresponderían al servicio posterior además de los propios.

- Arrugado: Estar atrasado con respecto a su horario, casi pegado al coche de atrás.

- Chancho arrepentido: El chofer que pasa a ser inspector por un tiempo, generalmente por una sanción que le impide manejar.

- Dejar el paquete: Seguir de largo o no parar lo suficiente como para cargar a todos los pasajeros, provocando la queja del chofer que viene detrás.

- Gato o cable: La amiga del colectivero que no paga boleto y generalmente se sienta en el primer asiento.

- Hacer uno y uno: Cuando dos colectivos se atrasan, uno de los choferes propone al otro alternarse para levantar a los pasajeros, para que el más atrasado recupere los minutos con más facilidad.

 

martes, 20 de noviembre de 2012

"Yo no soy loco" - DIALOGOS CON UN CÍNICO

La historia de Cayetano Santos Godino es bastante conocida por los porteños.
Cayetano fue un joven asesino en serie, uno de los mayores sociópatas en la historia argentina. A principios del siglo XX fue responsable de la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios.

Tras ser detenido, Godino confesó haber realizado cuatro homicidios y numerosas tentativas de asesinatos. En una primera instancia, Santos Godino fue declarado irresponsable y se lo recluyó en el Hospicio de las Mercedes, en el pabellón de alienados delincuentes.

En este lugar fue entrevistado por una serie de doctores quienes comenzaron a estudiar su particular caso. Este diálogo muy poco difundido en nuestros días, lo reproducimos a continuación.
Fue un mano a mano imperdible, con el "PETISO OREJUDO"


DOCTORES: ¿Es usted un muchacho desgraciado o feliz?
GODINO: Feliz.
DOCTORES: ¿No siente usted remordimientos de conciencia por los hechos que ha cometido?
GODINO: No entiendo lo que ustedes me preguntan.
DOCTORES: ¿No sabe usted lo que es el remordimiento?
GODINO: No señores.
DOCTORES: ¿Siente usted tristeza o pena por la muerte de los niñitos Giordano, Laurora y Vainicoff?
GODINO: No señores.
DOCTORES: ¿Piensa usted que tiene derecho a matar niños?
GODINO: No soy el único; otros también lo hacen.
DOCTORES: ¿Por qué mataba usted a los niños?
GODINO: Porque me gustaba.
DOCTORES: ¿Por qué buscaba usted los terrenos baldíos o una casa deshabitada para cometer sus atentados?
GODINO: Porque así nadie me veía.
DOCTORES: ¿Por qué huía usted después de matar a los niños y de producir los incendios?
GODINO: Porque no quería que me agarrara la policía.
DOCTORES: ¿Con qué objeto fue usted a la casa del niño Giordano el mismo día que lo mató?
GODINO: Porque sentía deseos de ver al muerto.
DOCTORES: ¿Con que objeto le tocó usted la cabeza al muerto?
GODINO: Para ver si tenía el clavo.
DOCTORES: ¿Piensa usted que será castigado por sus delitos?
GODINO: He oído decir que me condenarán a veinte años de cárcel y que si no fuera menor de edad me pegarían cuatro tiros.
DOCTORES: ¿Se animaría usted a matar algunos niños o idiotas del Hospicio de las Mercedes?
GODINO: Si señores.
DOCTORES: ¿En que paraje los mataría?
GODINO: En la quinta del establecimiento, porque así no me verían.
DOCTORES: ¿Cómo haría usted para matarlos?
GODINO: Les pegaría con un palo en la cabeza y lo dejaría al lado del niño para hacer creer que el palo se le había caído por casualidad en la cabeza.
DOCTORES: ¿Dónde le gustaría a usted más vivir; en este asilo o en la cárcel?
GODINO: En la cárcel.
DOCTORES:¿Por qué?
GODINO: Porque aquí están los locos, y yo no soy loco.

Fuente: Revista Todo es Historia

viernes, 16 de noviembre de 2012

¿ UN GRAN TESORO PORTEÑO ?

Para el año 1907, el barrio de Villa del Parque se vió conmovido por una historia bastante misteriosa.
No tan misteriosa como el temible "Puma" suelto por Vicente Lopez, pero también de gran revuelo entre los vecinos. Pronto, el caso tomó relevancia al ser reflejado en Caras y Caretas y en la revista PBT. Y el boca a boca... también hizo de las suyas...

La anécdota contaba que Eduardo Lanús, un señor dueño de un terreno ubicado en Av. San Martín y Nogoyá, contrató a 3 obreros para que demolieran una casa antigua ya que tenía interés de construir una nueva. Trabajaron un tiempo hasta que desaparecieron sin dejar rastro dejando un gran pozo abierto de una manera tan especial que todos coincidían en que en las excavaciones habían encontrado un tesoro lleno de monedas preciosas de diversos orígenes.

Su dueño hizo la denuncia policial a la espera de que le devuelvan ese tesoro que según él le pertenecía, pero nunca se obtuvo noticia alguna.


PELIGROSOS "HUEVOS" DE CARNAVAL

 

Las crónicas de carnaval en Buenos Aires, comienzan con la palabra de los hermanos Robertson, dos ingleses que cuentan que para las fiestas de carnaval todo comenzaba muy tranquilo: "...Iba uno por la calle y de pronto una bonita mujer sentada tras la reja de su ventana, lo rociaba con agua de colonia, poco después podía verse algún dandy arrojando agua de rosas hacia el interior de un balcón..." "...y podía recibir también un huevo de teru teru en la cabeza pero lleno con eau de mille fleurs..."

El antepasado de las bombitas de agua fueron los huevos rellenos de agua, que eran vendidos en la vía pública. La costumbre indicaba que quien no tuviera azotea ni casa estratégicamente ubicada, debía asociarse con el que sí tenía, y aportar a la sociedad una inmensa cantidad de huevos con los cuales "pagaba" su derecho a la guerra. Los juegos de agua comenzaban el sábado temprano pero ya para el lunes se convertían en verdaderas batallas campales...
Y los hermanos Robertson aclaran "los combates en las calles eran rudísimos, casi salvajes, los jinetes a veces sacaban a relucir cuchillos, los proyectiles atravesaban el aire, particularmente los huevos de avestruz, que por su gran peso, eran muy peligrosos y a veces fatales..."


Al parecer los excesos durante las fiestas de carnaval eran tales, que fueron necesarias medidas oficiales, como ocurrió en el carnaval de febrero de 1832. "Les está prohibido usar máscaras, dirigirse contra otras personas que no se manifiesten dispuestas a esta diversión, asaltar de modo alguno ninguna casa o azotea, pues siempre de esto provienen riñas y desgracias".


Así, ricos y pobres, niños y jovencitas, salían a la calle a desfilar junto con los negros que aprovechaban a candombear un poco, y desquitarse de los blancos con algún que otro huevazo.

La anécdota cuenta que en 1868, un viajero llamado Alfred Ebelot presenció un corso en Buenos Aires. Entre los paseantes, pudo registrar al ex-ministro de relaciones exteriores junto con su hijito.
En ese mismo instante, pasaba un coche al descubierto. Fue así como padre e hijo, mojaron a quien viajaba en el, hasta dejarlo completamente empapado. Luego de provocar la risa de todos los presentes, dieron cuenta que el mojado era el mismísimo presidente Domingo F. Sarmiento.



jueves, 15 de noviembre de 2012

LOS TANGOS "PICAROS"
 
Los títulos de los primeros tangos demostraban su origen prostibulario.
Hoy esos títulos nos hacen sonreír pero, obviamente en aquel entonces, tendían a escandalizar a la sociedad.

Tangos como “La clavada”, “Dos sin sacar”, “La franela”, “Sacámele el molde”, “Con qué trompieza que no dentra”, “El fierrazo”, “Colgate del aeroplano”, “Va Celina en la punta”, “Dejalo morir adentro”, “¡Qué polvo con ese viento!”, “Afeitate el 7 que el 8 es fiesta”, “Hacele el rulo a la vieja”, “Tocámelo que me gusta”, "El 69", “Sacudime la persiana”, etc.

Muchos de estos tangos de corte procaz, tuvieron que ser cambiados luego del golpe de estado del general Uriburu, debido a la represión en las expresiones que se suscitaron durante esa Década Infame.


Algunos ejemplos de estos cambios en las letras fueron:


“Cara Sucia”, que hablaba de las partes íntimas de la mujer (favor reemplazar el “Cara” por “Con..” )


Cara sucia, cara sucia, cara sucia,

te has venido con la cara sin lavar
melenuda, melenuda, melenuda,
te has venido con el pelo sin peinar.

Otro ejemplo es “La C…ara de la L…una” (La Con… de la lora)

“Lora”, era la forma de llamar en lunfardo a las prostitutas gringas que en general eran europeas.

Según cuenta la leyenda, la frase real nació del ingenio de una esposa enfadada. Enojada con su marido, le negó sus partes íntimas y le dijo: "Si querés tener sexo, andá a la Con… de la lora". O sea, en casa no iba a tener satisfacción alguna y tendría que conformarse con una chica por hora.

A partir de allí, el uso de la frase tomó vida propia y sería asimilada por los porteños, para denotar frustración o enojo.




miércoles, 14 de noviembre de 2012

ANALISIS DETALLADO DE UN "COMPADRITO"

Esta es la historia de “El Cívico”, personaje de la noche que habitó la pieza Nº 15, de "El Sarandí", un conventillo muy famoso de San Cristóbal.
Su profesión consistía en la explotación de su mujer, apodada "La Moreira", y en la
pesca y tráfico de nuevos clientes. El era de ascendencia italiana meridional (albaneses); ella en cambio, hija de andaluces gitanos.

No es necesario pintar a "El Cívico" como un buen mozo excepcional, porque la clave primera de su éxito, estaba en la seducción, pero una seducción indispensable, hechicera, de su físico. La segunda clave estaba en la astucia -viveza-, en la frialdad criminal disimulada, en el arte de la daga, en el coraje (típico compadrito guapo).
La tercera clave estaba en su "simpatía", en sus costumbres de adinerado, en los finísimos modos de su trato social, en sus aptitudes famosas de bailarín", en su labia.

Rendía culto a todo lo criollo. Lo era y trataba de serlo mucho más. No le faltaba voz para cantar y era buen guitarrero.

¿Como era el día a día?
Al atardecer, "La Moreira" se iba con otras al "café" de La Pichona, en la calle
Pavón, entre Rincón y Pasco, donde "trabajaba" como pupila, como lancera, como proxeneta y como bailarina. Como lancera, porque tiraba la lanza, la punga, a los giles alcoholizados y al gringuerío con plata; como proxeneta, porque era socia de su "marido" en eso de engatusar infelices y de venderlas como "novedades"; como bailarina, porque lo fue en grado sumo, y porque en el café de La Pichona fue uno de los que ayudaron a darle al tango la fama de prostibulario que se le asigna.

El Civico también salía al atardecer, pero un rato más tarde. Subía a una victoria (carro) que lo dejaba en lo de Hansen, en Palermo, o cerca de cualquier bar de la Boca, si no lo apuraba algún "negocio”. Sus preferencias estaban en lo de Hansen, porque todo compadrito de su clase anheló siempre codearse con los de arriba.

Para vestirse y adornarse los compadritos eran exagerados. Eran exagerados en todo. Llegaban a extremos tales coma ponerse los anillos sobre los guantes. Entre compadritos se llamaban "relajados".
Imitaron la moda de los ricos, y se trajearon y acicalaron, con un narcisismo exagerado de mujer, evidentemente sexual y sospechoso; tomaron el tango y lo llevaron a los medios sexuales obscenos. El contoneo criollo del caminar, que tuvo su origen en los tacos altos, ellos lo hicieron medio tilingo, si no amariconado. Y de la misma manera, a la coreografía del tango le dieron un estilo propio de exageraciones eróticas.

Fuente: El tango - José Sebastián Tallon

En la foto, compadritos en 1906 - AGN
 

martes, 13 de noviembre de 2012

LA BUDINERA DE JUANCITO

Juan Galvez nació en la Paternal el 12 de Febrero de 1916. De joven y junto a su hermano Oscar, atendían un taller en San Martín y Galicia.

De carácter introvertido, tenía como máximas cualidades el método y la cerebración. Añadió a su mente calculadora, amplios conocimientos mecánicos y toda la garra y las ganas de aquel que sólo corre para ganar.

En el automovilismo su record es realmente impresionante. Con 56 victorias totales es el Nº 1 de todos lo tiempos. Entre carreras, Grandes Premios y etapas de ambos, vió 109 veces la bandera a cuadros como triunfador. Finalmente resultó campeón argentino de Turismo Carretera nada menos que “9 veces”. 

Cuando le preguntaron a Juan Gálvez cuál era su secreto para ganar tantas carreras, esbozando una tímida sonrisa respondió:-"Corriendo a la menor velocidad posible". Extrañados sus interlocutores, le volvieron a preguntar: -"Cómo...? ¿Cuál es la menor velocidad posible...? A lo que el múltiple campeón con su proverbial calma respondió: -"Esa la fijan mis rivales".
Y enseguida subrayó sabiamente: -"Nunca trato de ganar por mucha diferencia. Para que voy a malgastar el auto si no es necesario. Soy enemigo de derrochar lo que tanto me cuesta juntar. Armar un motor significa para mí muchas horas de trabajo en el taller. Entonces ...¿ para que voy a ganar por una hora cuando puedo hacerlo por dos minutos..?".

Juan Galvez era amante de lo dulce. Cuando era pibe, y hasta ya de grandecito, la mamá le dejaba la budinera para que Juancito "la rascara".
Hasta en una publicidad de ATMA de los años `60 se hablaba de Juan: “No bebe, no fuma, come sobriamente, pero denle dulces, tortas, esas que chorrean cremas. Si usted señor, llega a invitar a Juan Gàlvez a comer, ya sabe lo que más le apetece al campeón. No se preocupe de manjares, de licores, de vinos, usted llene la mesa de dulces... no ponga otra comida.”. En esa misma publicidad el remataba el aviso diciendo “la budinera para mi mamá”.

Por eso cuando le dieron en propiedad la Copa establecida en 1910 para quien conquistara tres veces consecutivas el Gran Premio, alguien le dijo que había que llenarla de champagne, sin embargo Juancito sonrió y dijo: “Linda budinera para mi mamá”.

Juan Galvez falleció en un accidente en la 10ª Vuelta de Olavarria, el 3 de Marzo de 1963, a la edad de 47 años.

Al cumplirse un año de la desaparición física de Guido Falaschi, saludamos fraternalmente a su familia, a todo el pueblo de Las Parejas en Santa Fé, y deseamos que Guido siga con su particular chispa, compitiendo entre las nubes con grandes tipos como los Galvez.


 

lunes, 12 de noviembre de 2012

UNA FABRICA DE ILUSIONES: 
LA QUINTA DEL "TATA DIOS"

Al igual que tantos otros barrios lejanos al centro de Buenos Aires, Villa Urquiza comenzó a poblarse muy lentamente. Recién a finales del siglo XIX comenzaron a valorizarse los terrenos. No obstante el paisaje estaba integrado por algunas casas de recreo ubicadas dentro de grandes quintas. Todo era campo. Quizás en 4 manzanas había solo 2 casas.

En este barrio, existió una quinta muy famosa ubicada en la manzana entre las calles Pampa, Triunvirato, Echeverría y Gamarra.
Allí, habitó un famoso personaje llamado Juan Gimena, al cual apodaban "Tata Dios".

Este particular hombre, había constituído una secta religiosa de tipo "sui generis" donde amparaba a inmigrantes recién llegados al país, y a los cuales les hacía trabajar la tierra a cambio de comida y habitación.

De paso, el Tata los adoctrinaba, y llegó a formar gente fanática a los cuales apodó "los apóstoles" quienes practicaban una supuesta caridad predicando el evangelio.
Gimena, llegó a bautizar, casar y ejercer la medicina y otras artes.
También tuvo obreros especializados en talleres de carpintería pero el régimen que empleaba era el de servidumbre.

Tiempo después de haberse llenado los bolsillos a costa de los más desposeídos, el tata dios y sus más cercanos secuaces, fueron procesados y llevados a la cárcel.

Metejon de Barrio manteniendo la identidad porteña!



PERSONAJES QUERIBLES: 
      CLEMENTE ONELLI Y SUS CRIATURAS

Para finales de siglo XIX los mataderos de la ciudad se encontraban emplazados en Parque Patricios, pero con las nuevas olas de medidas higienistas, lo "no deseable" comenzó a quitarse de la vista de los porteños.
Así, en 1903 se eliminaron los últimos restos de matadero y se limpiaron matorrales con un objetivo fijo: crear otro zoo en la ciudad, el zoológico del Sud. La idea era construir un lugar de esparcimiento en días de fiesta, y hacer un paseo higiénico e instructivo para niños.

Para este proyecto en 1907 fue llamado Clemente Onelli director del Zoo de Palermo, quien en menos de un mes puso en marcha el proyecto.
Los primeros animales fueron dos guanacos, dos avestruces, un camello, dos cebúes, etc. Al poco tiempo Onelli, quien era de un espíritu muy inquieto, construyó también un albergue para aves silvestres y otro para aves acuáticas. Este último tenía forma de chalet de ferrocarril y estaba rodeado de un pequeño lago con piedras. El zoológico recibía 30.000 personas por mes.




Al tiempo Onelli abrió un tambo, dotado de corrales con cabras y encomendó la construcción de un chalet estilo suizo donde instaló al tiempo un establo.
A la inauguración de este nuevo sector asistió el entonces presidente Roque Saenz Peña y su mujer. Este último, fue el primero en probar la leche de cabra ordeñada en el momento, quien la saboreó y la halló excelente. De allí en adelante se ordeño leche en público, con las mejores condiciones de higiene y a un precio sumamente bajo.

Onelli no tenía nada librado al azar, y al realizar una pequeña excavación encontró un empedrado, cañerías y alcantarillado del antiguo matadero, y con ello planificó un circuito de ruinas antiguas. Allí también levantó construcciones de arquitectura griega y romana haciendo juego con su idea.

En el fondo del predio existía una imagen de la loba amamantando a Rómulo y Remo, y allí se reconstruyó el Acueducto Claudio, un pabellón de felinos, con osera y jaulas con diversos mamíferos protegidos con rejas. También existía una jaula gigantesca "El templo de Vesta" que contenía aves de gran envergadura, y "el templo de la Fortuna Viril", con estatuas de Apolo y Aquiles, utilizado como confitería de estilo pompeyano.

El éxito de este zoo se mantuvo por algún tiempo, pero decayó con la reducción del presupuesto, hasta que solo quedaron ruinas de la confitería, que actualmente pueden verse sobre la Av. Caseros detrás de la calesita del Parque.

Ahh... algunas anécdotas cuentan que Clemente Onelli tanto en Parque Patricios como en Palermo, recurría a grandes medidas de marketing para sus zoológicos
¿Como era esto? Simple, propiciaba a que la gente se subiera a camellos o que acariciara las jirafas. Un verdadero visionario.


domingo, 11 de noviembre de 2012

Personajes queribles:

ERNESTINA Y SU "PRINCIPE ENCANTADOR"

En 1925 el Príncipe de Gales visitó Buenos Aires. La historia cuenta que una señorita se animó a pedirle el pañuelo de seda que su alteza portaba en su gabán.


Tiempo después la revista Caras y Caretas, le haría una entrevista a esta simpática jovencita, pero claro, hubo que investigar ya que nadie sabia las señas particulares de la protagonista ni mucho menos, su domicilio.

La señorita Ernestina Gomez Cadret vivia en Flores, con su familia.
Cuando se presentaron en su casa para preguntarle sobre el acontecimiento, la gentil niña no tuvo inconveniente en contar ese momento:

"...Estaba esa tarde en la Rural con mi madre y unas amigas, muy cerca del príncipe. Reparé en el hermoso pañuelo que lucia en el bolsillo de su gabán.
De pronto paso por mi imaginación la idea de pedírselo. Aposte en broma con mis amigas a que era capaz de hacer eso. Como es natural no me creyeron. Ni yo misma me crei.

Un señor ingles que se hallaba a mi lado, tuvo la amabilidad de escribirme en un papel en su idioma: "Will you give me your handkerchief?" (me daría su pañuelo?) Lei la frase varias veces, presa de gran excitación y pude aprenderla de memoria.

Cuando la comitiva se dispuso a abandonar el palco oficial, aun le preguntaba a mis amigas: "¿Se lo pido o no se lo pido?" me daban bromas que yo no oia.

Vi como en sueños que el principe se iba. Me lance resueltamente. Pude acercármele.
Cuando paso rozando a mi lado, exclame nerviosamente: "Will you give me your... hand... kerchief?" Esta ultima terrible palabra me salio descalabrada.

El principe se paro sorprendido. -"Esta usado", contesto en francés y sonriendo- "No importa, demelo igual"... -le dije yo en castellano, ya sin noción de lo que pasaba. Sentía el peso de todas las miradas.

¡Que papelón si no me lo daba! Pero después de un segundo, que me pareció un siglo, el principe, muy gentilmente se sacó el pañuelo y me lo entregó.
Luego vi que todo el mundo sonreía..."

Un rasgo inocente, muy femenino, que prueba acabadamente lo que puede acontecer entre un principe, una mujer decidida y un pañuelo de seda.

En la foto, la joven Ernestina posando para Caras y Caretas.



viernes, 9 de noviembre de 2012

¿¿ DONDE ES MAS ALTO 
Y DONDE ES MAS BAJO BUENOS AIRES ??

Si bien, a ojo humano creeríamos que existen otras áreas en la Ciudad de Buenos Aires mucho más altas, en el barrio de Villa Devoto se encontraría el punto más alto de la ciudad.

Aunque parezca mentira, esto lleva su lógica y es la siguiente: para el organismo medidor, en este caso el Instituto Geográfico Militar, lo que se
mide es la COTA, es decir, la altura media de las mareas (pleamar y bajamar).

Para calcular cuanto vale la COTA, el Instituto Geográfico Militar emplea el Nivel Medio de las aguas del Mareógrafo de Mar del Plata, que es común a los trabajos realizados en todo el país.

Así, luego de realizar distintas mediciones en toda la ciudad, se llegó a la conclusión que la Cota máxima de la ciudad es de 26,71m. y estaría en la intersección de las avenidas Beiró y Chivilcoy.

La cota menor corresponde al Nivel de la calzada de la calle Jerónimo Salguero, cuando cruza el puente ferroviario, con un valor de 0,83 metros.



- En la foto, la avenida Beiró para el año 1958 (a la derecha puede apreciarse el Depósito de Gravitación de Villa Devoto, que se utilizaba para distribuir el agua).




EL ORIGEN DE LAS ESPECIES... "PORTEÑAS"
(según CHARLES DARWIN)

Charles Darwin, es un personaje mundialmente reconocido, al ser autor de "El origen de las especies" el estudio más importante sobre la evolución de la especie humana.

En el año 1831 comenzó un viaje expedicionario que duraría casi 5 años. Durante este viaje, además de conocer Tenerife, las islas de Cabo Verde, la costa brasileña,
Montevideo, Chile, Perú, islas Galápagos, Tahiti, Nueva Zelanda, Australia, Tasmania, isla de los Cocos, Mauricio, Santa Elena, Ascensión, Brasil, islas Azores y la Patagonia Argentina, tuvo el "agrado" de conocer la Buenos Aires de aquel entonces.

Y aquí hay un fragmento de su "The voyage of the Beagle" (Diario del viaje del Beagle) escrito en 1836 en donde tragicómicamente menciona:

"...La policía y la justicia son completamente ineficientes. Si un hombre comete un asesinato y debe ser aprehendido, quizá pueda ser encarcelado o incluso fusilado; pero si es rico y tiene amigos en los cuales confiar, nada pasará. Es curioso constatar que las personas más respetables invariablemente ayudan a escapar a un asesino. Parecen creer que el individuo cometió un delito que afecta al gobierno y no a la sociedad...".

"....En la Sala de Buenos Aires no creo que haya seis hombres cuya honestidad y principios pudiesen ser de confiar. Todo funcionario público es sobornable. El jefe de Correos vende moneda falsificada. El gobernador y el primer ministro saquean abiertamente las arcas públicas. No se puede esperar justicia si hay oro de por medio. Conozco un hombre (tenía buenas razones para hacerlo) que se presentó al juez y dijo: 'Le doy doscientos pesos si arresta a tal persona ilegalmente; mi abogado me aconsejó dar este paso'. El juez sonrió en asentimiento y agradeció; antes de la noche, el hombre estaba preso...".

Y casi proféticamente remata: "Con esta extrema carencia de principios entre los dirigentes y con el país plagado de funcionarios violentos y mal pagos, tienen, sin embargo, la esperanza de que el gobierno democrático perdure. En mi opinión, antes de muchos años temblarán bajo la mano férrea de algún dictador".





jueves, 8 de noviembre de 2012

DE CUANDO NO EXISTÍA EL “LAVARROPAS”

Hacia 1870, la costumbre del lavado de la ropa en los pozos excavados en el río fue caracterizado como altamente antihigiénico y comenzó a preocupar a las autoridades. Se consideraba que las corrientes de agua eran verdaderos criaderos de bacterias, por la creciente acción de las lavanderas que ocupaban toda la ribera, desde San Telmo hasta Palermo.

Su labor no era considerada un oficio propio de la servidumbre doméstica. En las familias más pobres hasta las más acomodadas, el trabajo se hacía en los fondos de las casas, en el río o en arroyos y lagunas.

Los servicios de agua corriente alentaron a la municipalidad en la ejecución de “lavaderos modelo” siguiendo el ejemplo de los de París. En este sentido, en 1887 se autorizó a un tal Juan Plá a construir un lavadero higiénico en el centro de cada una de las secciones del municipio.

Estos lavaderos contaban con un jardín al frente y techumbres acristaladas, mientras que las aguas servidas serían llevadas por caños de hierro al Río de la Plata, instalándose además estufas desinfectantes.
 

Los reglamentos internos de estos lavaderos y baños públicos serían sometidos a la auditoría del municipio. Sin embargo, los edificios construidos presentaban un estado deplorable, y la salida de los pozos al río no mejoró la situación.

Ahora las ropas también sufrían un gran desgaste, que a manos de las lavanderas se transformaban en nuevos agentes de infección. Mezcladas con grandes dosis de jabón y de lejía para el blanqueo, todo ello agudizaba su deterioro.

La lavandera alquilaba una o dos piletas, las llenaba con agua, colocaba la ropa sucia, la jabonaba rápidamente y la maceraba con cristales de sosa. Las prendas eran sacudidas con un mazo de 1 kilo de peso y golpeada firmemente sobre una tabla, en un ambiente invadido por un olor nauseabundo, mientras sonaban canciones que ellas mismas entonaban.

A pesar de la existencia de estos lavaderos y del numeroso registro de lavanderas -que llegaron a contabilizarse 3000- éstas seguían haciendo su tarea en el río, en los arroyuelos, lagunas, casas y conventillos.






martes, 6 de noviembre de 2012

SOLUCIONES AL GRAVE PROBLEMA DE LA BASURA (Bs.As. finales del 1800)

Para comenzar con este relato, es muy importante saber que la idea de nuestros representantes a finales del 1800, era muy simple “todo lo malo, arrojarlo a las afueras de la ciudad”. Así fue que paulatinamente, la basura, los frigoríficos, prostíbulos y demás empresas non-higiénicas, fueron siendo colocadas lejos de la vista de una ciudad tildada de cosmopolita y afrancesada como era el caso de Buenos Aires.

Si bien corría desde años antes, en 1873, fue inaugurado un tren que recorría doce kilómetros transportando mercaderías desde y hacia los puertos del Riachuelo, y muy circunstancialmente pasajeros.
Sin embargo, una normativa le daría otra utilidad. Esta ley, preveía la construcción de obras “necesarias para el transporte de las basuras de esta ciudad, y de las carnes de los corrales de abasto del Sud”.

En 1870 se ocuparían 26 vagones diarios para llevar las basuras al sitio donde se las quemaba, y en 1876 este número se duplicaría, con una carga aproximada a las 300 toneladas cada 24 horas.
Ahora este servicio le costaba a la Municipalidad el doble (40 mil pesos mensuales) y el Ferrocarril del Oeste propuso hacerlo sin cargo a cambio de los residuos utilizables que se trasportaran (huesos, trapos, metales, etc.).
Para 1881 se hicieron 1.460 viajes con 7.584 vagones que llevaron un total de 75.840 toneladas de basura.

Este ramal cumplió también un servicio de pasajeros, seguramente trabajadores del propio ferrocarril, de las incipientes industrias de la zona que atravesaba y de los Corrales de Parque de los Patricios, antecedente de los Mataderos y Mercado de Hacienda actuales.

Las basuras y desechos de todo Buenos Aires, se cargaban en un terreno baldío, “el vaciadero de Rivadavia y Sanchez de Loria” y se los llevaba hasta la “Quema”, terrenos anegadizos cercanos a la cancha de Huracán, donde se los incineraba al aire libre.

Este recorrido, y la cantidad de basura que comenzaba a generar la ciudad preocupaban a las autoridades. Ante estos problemas surgió la voz de un tal Sr. Huergo que exgrimió muy pensante: “...para allanar los inconvenientes que presentan las basuras, habría que prolongar cinco ó seis leguas el ramal del ferrocarril que las conduce fuera del municipio y dejar que los cerdos devoren los desperdicios.”….

Otras ordenanzas tiempo después indicaron “Al deposito de basuras es necesario trasladarlo de donde está (calle Rivadavia) a otro lugar menos concurrido, o cuando menos hacerle el cercado de pared y su vereda, para que desaparezca la poco agradable vista que hoy se presenta y se hace notar de todos los que viajan en las líneas de tranway que recorren esa calle”.

El vaciadero de Rivadavia fue desactivado alrededor de 1886, y en el lugar se realizó el sembrado con alfalfa y otras plantas, cercándose todo el terreno con alambre y unos postes. Todo el lugar fue embellecido con la plantación de unos 500 eucaliptus y 450 sauces.

Al no existir más vaciadero, el trencito de a poco fue quedando en desuso y aproximadamente para 1890 también fue desactivado.

Fuente: Hist. Angel Prignano




jueves, 29 de noviembre de 2012

REGALO SEI UN PALAZZO 
      "Te regalo un palacio"

Los grandes aportes del italiano Antonio Devoto en tierras porteñas fueron innumerables; Fue presidente del Banco Inmobiliario, entidad que adquiriera tierras para proyectar lo que hoy es el barrio que lleva su nombre.
También participó en la creación de la Compañía General de Fósforos, el Frigorífico Argentino, e impulsó varias industrias; promocion
ó la creación del Hospital Italiano y colaboró intensamente en obras y recaudación de fondos en apoyo a la comunidad italiana.

Devoto jamás olvidó el amor hacia su tierra de nacimiento y sus actos estuvieron teñidos de una fuerte italianidad. Fue el gran sentimiento hacia su madre patria lo que lo llevó a recibir numerosas distinciones por parte de la Corona Italiana:

*Caballero de la Orden de la Corona de Italia
*Caballero de la Orden de San Mauricio y San Lázaro
*Caballero de la Orden del Mérito en el Trabajo
*Gran Oficial de la Corona de Italia
*Comendador del Orden de la Corona de Italia
Y Conde....
Fue el 23 de enero de 1916 día en el que el rey de Italia Vittorio Emanuele III, quien tenia respeto y consideración por Devoto, le concede por propio decreto este título nobiliario.

Pero una historia poco olvidada es la de la construcción polémica de uno de sus palacios.
Devoto encargó la construcción de una residencia para uso particular al ingeniero Alfredo Cecci. Este último levantó el edificio con materiales traídos de Europa, construyendo 28 habitaciones...
La vivienda era de tres niveles. Los pisos eran de roble de Eslavonia, las paredes estaban revestidas con madera y paneles de seda. Abundaban los grandes espejos y los frescos, el granito martelinado y las escaleras de mármol.
A Devoto le habría parecido poca cosa para ser habitado por un huésped de la realeza... Así fue como terminó por regalársela al constructor!

Actualmente en el lugar funciona desde 1938 la Escuela de Educación Especial y Capacitación para sordomudos Bartolomé Ayrolo.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

 EL PALACIO PARA "POBRES"

Una de las medidas tomadas por el Estado durante la gran inmigración, fue la de suplantar la palabra "asilo" por la de "hotel de inmigración" (sonaba más lindo al oído).
La idea era generar una construcción capaz de llamar la atención de Europa, y debía ser un reflejo de lo que la nación podía ofrecer a los que quisieran emigrar.

El primer asilo de inmigrantes era una construcción redonda, que daba aspecto de fría, una construcción de madera, sumamente vieja. La limpieza del lugar era buena pero aún así parecía siempre derruída.

Recién en 1906 comenzaron las obras para el hotel de inmigrantes. Sería una superficie de 27.000 m2 organizada en pabellones dispuestos alrededor de una plaza central. Todo el terreno estaría rodeado de un muro con rejas de hierro. La planta baja estaba destinada a comedor y cocina, mientras que los 3 pisos restantes eran utilizados como dormitorios.
 
La rutina en el hotel era la siguiente: las celadoras despertaban temprano a los inmigrantes. Luego del desayuno, las mujeres lavaban la ropa en los lavaderos y cuidaban a los niños, mientras los hombres tramitaban algún trabajo. El servicio del comedor se ordenaba en dos turnos de hasta mil personas cada uno. Los niños recibían a las 3 de la tarde la merienda y a partir de las 7 quedaban abiertos los dormitorios. Además se enseñaba el uso de maquinarias agrícolas para los hombres y labores domésticas a las mujeres.

En el edificio, hubo también una voluminosa biblioteca a disposición del inmigrante, con diversas publicaciones, mapas y libros orientados a informar al extranjero acerca de las costumbres, del trabajo y de la riqueza de su nueva tierra. También allí se les brindaba cursos de idiomas.

La ley establecía 5 días de alojamiento gratuito, sin embargo la reglamentación se extendía por el tiempo necesario hasta que el inmigrante consiguiera un trabajo.

A continuación transcribimos parte del "Manual del inmigrante" de 1902, (que se daba en Italia a quien viajara a Buenos Aires).

1- Cuando una banda toca el Himno Nacional, todos los presentes se descubren la cabeza en señal de reverencia.

2- A cualquier mujer, sea una dama o una lavandera, se le dice habitualmente "señora". Llamar a una "donna" del pueblo "mujer", no suena bien, ya que equivale a decir "hembra".

3- Para llamar a la gente en la entrada de la casa, no se golpea ni se grita; se baten las palmas de las manos.

4- para llamar a un carruaje o para avisar desde lejos al conductor de un tranvía para que pare, no se dice "pss, pss, pss, sino "psiiió, psiiió".

5- En los cafés hay siempre un lugar especial para las señoras. Son admitidos sólo los hombres que las acompañan.

6- En un café o en un restaurant se llama al camarero batiendo las palmas dos veces y agregando inmediantamente la llamada de "mozo". No se golpea sobre la mesa el vaso.

7- En la platea de los teatros y cines, no está permitido, ni siquiera a las mujeres, llevar el sombrero puesto, ya que se impediría a los otros ver la escena.

8- No se fuma ni en los tranvías. El aviso "Esta prohibido salivar", significa "vetato sputare"...

9- Por la calle no se camina fuera de la vereda; de hacerlo, recibiría el calificativo de "atorrante", que equivale a "mendigo".


¿TANTO LIO POR UN RICO Y SUCULENTO... "HELADO" ?

Para la década del '20 el hielo no era un producto masivo.
Para conservarlo en una casa, había que tener un mueble que no era otra cosa que una caja aislada y revestida en madera en la que se colocaba un cuarto o media barra de hielo con el fin de conservar algún alimento.

Esta antigua heladera funcionaba como una conservadora, motivo por el cual todos los días había que poner hielo nuevo, lo que lo tornaba poco práctico.

Muchas veces en verano y pese al hielo, la temperatura en el interior de la heladera aumentaba en exceso y los alimentos terminaban irremediablemente atacados por las bacterias. Por esa razón la compra de carne u otros productos perecederos debía realizarse día a día según las necesidades de consumo.

Buenos Aires tuvo provisión de hielo desde 1856.
El depósito estaba frente a Plaza de Mayo, en los zótanos del antiguo teatro Colón (donde hoy está el Banco Nación) y este era abastecido por barcos acondicionados que traían los bloques desde Estados Unidos y Europa.
La primera fábrica de hielo fue instalada en 1860 por Emilio Bieckert con el propósito de sostener su producción de cerveza.

La venta de helados es de la misma época. El primero en vender el dulce helado fue el portugués Miguel Ferreira, dueño del Café del Plata situado en Rivadavia entre Tacuarí y B. de Irigoyen.

Años más tarde se importaron pequeñas máquinas que ayudadas por hielo que enfriaba la mezcla y tras horas de girar una manivela, permitían obtener deliciosos helados caseros. El helado había que tomarlo en el momento sino no había manera de mantener su cremosidad y textura.

He aquí el ranking de las mejores heladerías porteñas según el paladar "sofisticado" de los integrantes de Metejon de Barrio:

1º Luisito (Sanabria y San Blas)
2º Diecci (Chivilcoy y Navarro)
3º Leoyak (Independencia y Boedo)

Nota: hemos dejado de lado las grandes cadenas de helado por una cuestión de privilegiar lo artesanal.

A continuación ustedes pueden participar haciendo su propio ranking heladero, de acuerdo a sus gustos, no sin antes pasar las coordenadas a fin de poder corroborar si de verdad tienen razón...


martes, 27 de noviembre de 2012

MUÑEQUITAS DE PLACER:   
    LAS "MILONGUITAS"

Existe un tango que en su letra habla sobre una tal Esthercita "la pebeta más linda’e Chiclana", que se transforma en Milonguita "flor de fango y de placer, flor de lujo y cabaret".

Los mitos afirman que la fuente de inspiración del escritor uruguayo Samuel Linning, se llamó "Esther Torres" y habría vivido en Chiclana 3051. Otros la identifican como "María Esther Dalton", que habitó en Chiclana 3148.
En ambos casos murieron antes de los 18 años, supuestamente por trajines de la vida.

El autor de la música del tango, Enrique Delfino, en un reportaje de 1948 confirma la preexistencia del uso del término "Milonguita", para la piba linda de barrio, que los hombres imaginan con destino de cabaret.

La realidad es que los autores paseaban por la calle Chiclana cuando vieron una atractiva "milonguita" y allí le dieron el nombre a la canción, sin saber de la existencia de las vecinas mencionadas.

Finalmente, el músico Enrique Cadícamo aclara que las milonguitas "no eran mujeres marginales, sino más bien chicas de hogares humildes que subían socialmente a través del tango. Eran profesionales de la danza que eran contratadas para bailar". Asimismo Cadícamo recuerda "lo más gracioso, es que muchas veces terminan casándose con estancieros y políticos; cambian el apellido y la condición social y se convierten en grandes damas bilingües y refinadas. Eran chicas muy lindas que llamaban la atención".

Fuente: Todo es Historia 



domingo, 25 de noviembre de 2012

LOS "OTROS" CEMENTERIOS DE FLORES

El barrio de Flores, podríamos decir que se convirtió en un “barrio” más de la Capital con la Federalización de Buenos Aires.
Antes de ello, Flores era lo que hoy sería el conurbano Bonaerense. Era un pueblo cercano a Buenos Aires, que creció abasteciendo a la gran ciudad en la producción cerealera y frutihortícola.

El primer enterratorio de Flores fue habilitado en 1807 solo para esclavos y vecinos pobres en un terreno lindero a la iglesia, sobre la actual calle Rivera Indarte entre Rivadavia y Ramón Falcón. Ese día se sepultaron los restos del vecino Pedro Ximénez, español nacido en Murcia.

Hacia 1830, la población de Flores había aumentado a unos 4000 habitantes. Ubicado en el centro del poblado, a metros del Camino Real, el cementerio creaba una situación molesta a los vecinos, agravada con el aumento de la población.


Pronto, las enfermedades especialmente las epidémicas, fueron más frecuentes tanto en la Capital como en el poblado de Flores.
Había que mejorar entonces la salud pública y el ambiente urbano. Con el auge de estas medidas higienistas comenzaron a moverse las cosas “indeseables de la ciudad” hacia las afueras (fábricas de cebo, mataderos, cementerios, etc).

Es así como el padre Martín Boneo, cabeza de la iglesia de Flores, inició gestiones para obtener tierras a fin de tener dónde instalar un nuevo cementerio. Logró conseguir unas tierras de 32 metros de frente y 68 de fondo. Allí se edificó una sala para depósito y un osario, aislado del vecindario por una pared de ladrillo. Se inauguró entonces un “segundo cementerio de Flores”, en el terreno limitado por las calles Varela, Remedios, Culpina y Tandil.


El primer cadáver recibido, fue el de un militar hallado muerto de asfixia por inmersión en el terrible Barranco de Flores. Muchas familias tradicionales de la zona construyeron sus bóvedas en este segundo cementerio.


Reservado exclusivamente para católicos, este cementerio tuvo que ampliarse al doble en 1850, pero una década después era difícil encontrar espacio libre para nuevas inhumaciones. Por otra parte, un terreno lindero se había destinado para sepultar a los protestantes y disidentes. También en ese sitio fueron inhumados muchos cadáveres de la Batalla de Caseros.


Los muertos seguían aumentando. Pronto, con la secularización de los cementerios (ya la Iglesia no decidía a quien enterrar y a quien no) fue quedando cada vez menos lugar.


Colmada su capacidad, el segundo cementerio fue clausurado a partir de 1872 destinándose el predio a Corralón Municipal; previamente se dispuso entregar espacios en el nuevo cementerio para quienes desearan trasladar allí los restos de sus deudos. Hoy en ese lugar existen casas construídas por el FONAVI en 1985.


El actual Cementerio de Flores, "el tercero", fue habilitado en 1867 en su actual ubicación, cuando se sepultaron los restos de la niña Elena Bergallo.


En la foto, el bañado de Flores en 1962, tierras utilizadas para el actual cementerio.



AÑEJOS Y PORTEÑOS "CUENTOS DEL TÍO"

A principios de 1900 comenzaron a aparecer en la estación de Constitución innumerables paisanos recién llegados del campo.

Estos personajes asombrados ante los brillos de la gran ciudad eran objeto de fraudes realizados por estafadores profesionales que los esperaban con los brazos abiertos para hacerles el "cuento del tío".

Las anécdotas son varias y han quedado registradas en el Museo Policial: máquinas para fabricar billetes, venta de tranvías, venta de buzones, escrituración de plazas y paseos públicos, etc...

Todo esto sucedió hasta que los paisanos "se avivaron" y la competencia arruinó el negocio.

 

sábado, 24 de noviembre de 2012

EN PLAZA 
CONS-TITU-CIOOOOON....

Plaza Constitución fue al igual que Plaza Miserere, una gran playa para la concentración de carretas que traían mercancías de las provincias. Tiempo después en la zona comenzó a funcionar un gran mercado, pero ya en su entorno comenzaban a florecer prostíbulos y pulperías.  

Para borrar los vestigios de la época colonial, había que poblar y afrancesar la ciudad. Pa ra ello el intendente porteño Torcuato de Alvear, debió pensar en parquizar toda la plaza y colocar algunos monumentos.

Así fue como surgió la gran Rocalla, popularmente llamada "la gruta de Constitución" que se construyó entre 1885 y 1888. No solo fue la más grande de las grutas de la ciudad, sino la más criticada...

Consistía en una muy rara imitación de un castillo en ruinas, lo suficientemente alto como para no pasar desapercibido (diez metros). Tenía torres, un atalaya, troneras; escaleras que llevaban hacia una especie de camino de ronda; poternas, matacanes, saeteras etc, etc etc. El supuesto objetivo de erigirlo en ruinas habría sido darle al paseo una atmósfera “romántica”.

Poco tiempo después de su inauguración la gruta ya eran peligrosa: se clausuró su acceso público y una parte debió demolerse por precaución.
Docenas de tarjetas postales de la época se empeñaban en mostrarlo como una curiosidad simpática, aunque llovían las críticas: aquel monumental adefesio había costado cien mil pesos fuertes y era absurdamente caro de mantener; no gustaba a nadie, y acabó llenándose de gatos quienes habitaron el lugar durante 27 años.

Finalmente para 1914 la gruta fue demolida con la realización de obras para la supuesta construcción de un subterráneo Retiro-Constitución por parte de la compañía Anglo Argentina, que nunca llegó a concretarse.

 
PEQUEÑA CLASE DE LUNFARDO
"EL GOLPE DE FURCA"

La zona de Puente Saavedra en la década del '20 fue un lugar tenebroso, un verdadero centro de diversiones "non sanctas".
Allí comandaban los Hermanos Trifulca, quienes regenteaban lugares de juego clandestino y prostitución, entre otras de sus ocupaciones.
Todas las noches, salía desde Puente Saavedra el "tranvía de los patos" llamado así por
que traía de vuelta a todo aquel que había dejado hasta el último peso en las mesas de juego, y volvía al centro completamente "PATO" (pobre)

Sin embargo, los Hermanos Trifulca fueron mayormente conocidos en la zona por ser aplicadores del afamado "golpe de furca"

FURCA es el golpe que dan dos o mas delincuentes al tomar a la víctima por detrás, apretándole el cuello mientras le roban.
Es un vocablo que proviene del dialecto siciliano "forca" que significa "horca", muy utilizado en la jerga lunfarda.
 
 


En la foto, la calle Correa en el barrio de Saavedra allá por el año 1936

jueves, 22 de noviembre de 2012

EL MUERTO VIAJA, PERO NO PAGA

Con la llegada del tranvía a Buenos Aires, este tipo de transporte comenzó a utilizarse para distintos usos: transporte público, carne… y servicios fúnebres.

Para finales del siglo XIX, apareció una flota tranvías fúnebres y coches de acompañantes. Los coches de primera clase estaban por lo general barnizados en negro y orlado en todo el contorno del techo con los clásicos penachos de luto de crin negra.

El interior del tranvía fúnebre estaba decorado como una verdadera capilla ardiente ambulante. Poseía altar, candelabros, catre porta ataúd, asientos plegables para los deudos más allegados y cortinados de luto.

Los servicios se iniciaron traccionados a caballo y posteriormente fueron eléctricos. La plataforma delantera la ocupaba el conductor, y por la plataforma de atrás se abría una doble puerta por donde accedían el ataud y los deudos. El altar estaba ubicado a espaldas del conductor.

Se fijaron tres categorías, cuyas tarifas eran, (partiendo desde una Estación): Muertos en primera clase $ 20,00; Muertos en segunda clase $ 4,00; y Muertos en tercera clase $ 2,00.
En tanto los deudos, cada uno abonaba en 1ra. 45 centavos; 35 centavos en 2da; y 20 centavos en tercera.
Paradójicamente, si bien los deudos abonaban la tarifa más baja, el muerto resultaba el más beneficiado, ya que el no pagaba de su bolsillo su propio viaje.

Pero también al servicio se lo podía hacer desde un lugar a convenir, desde la puerta del velatorio, o desde la parada más cercana al sitio donde hubiera sido el mismo, en este caso el servicio sufría un recargo de alrededor del 30%.

En todos los casos los pasajes eran de ida y vuelta, (no así el del finado naturalmente), que si por cualquier inconveniente el entierro no se hubiese podido concretar, el féretro quedaba allí en depósito para una mejor oportunidad.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿PORQUE CHACARITA NO ESTA EN SU "BARRIO" ?

La primera cancha de Chacarita Juniors, estuvo ubicada en un terreno baldío en Lacroze y Alvarez Thomas (allá por 1907). Lamentablemente, a días de adquirir el lugar fueron desalojados. La idea de la Municipalidad sería utilizar esos terrenos para construir una calle.


Su segunda cancha estuvo ubicada la calle Humboldt al 300. Era un estadio moderno con
capacidad para 40 mil espectadores. Todo era perfecto... hasta que su archi-rival hizo de las suyas...

Los terrenos en donde se encontraba la cancha de Chacarita eran alquilados. Al lado, se encontraban los terrenos del "eterno rival": el Club Atlanta.
A finales de 1943, Chacarita estaba atrasada unos seis meses con el pago mensual del alquiler. La comisión de Atlanta, al enterarse de esto, y apoyada por una familia de mucho dinero, ofreció plata para quedarse con el predio... y lo terminó comprando.
Chacarita no pudo igualar el precio y fue desalojado. Actualmente en el lugar, se encuentra el estadio de Atlanta.

Chacarita tuvo que mudar nuevamente su estadio, esta vez de manera definitiva a su actual emplazamiento en la localidad de San Martín.
Saludamos a todo el pueblo "Tricolor" en este difícil transe futbolístico.



TENERLE MIEDO "AL CHANCHO"

El inspector... Es ese señor con fama de ogro que deambula entre los asientos controlando los boletos.
Quizás a alguno de ustedes, (quizás a algún "amigo" íntimo), le habrá pasado tener que esconderse o bajarse antes por la presencia del pica-boletos, cuando uno se pasa de sección o subió sin sacar boleto.

Pero ¿de dónde proviene el temor a los guardas?
La función del inspector surgió de una necesidad: contrarrestar la conducta de algunos mayorales de tranvía (los que cortaban los boletos), que ingeniosamente recogían los boletos usados y los revendían para beneficio propio, llegando a veces a superar con esta actividad lo percibido por su propio salario. Esta maniobra se denominaba "degüello".

Antes de la llegada de los inspectores, las empresas tranviarias ensayaron varias medidas tendientes a evitar estas estafas. Se diseñó una boletera con timbre, que sonaba al tirar del rollo. El pasajero no debía aceptar ningún boleto que no hubiese "sonado" al ser cortado.

Con el tiempo, el "degüello" tendría su eco en el "chiveo", que permitía también una ganancia extra para algunos colectiveros inescrupulosos. Cortado con habilidad, el "boleto chivo" quedaba con la mitad del número, mientras la otra mitad se vendía al siguiente pasajero, y el monto iba a parar al bolsillo del conductor.
 
El inspector se constituyó entonces en el eslabón fundamental entre el vehículo y la administración de la empresa. Fue el encargado de controlar a empleados y pasajeros. A quien cumple con esta incómoda función, se le adjudicó el mote de "chancho"en la jerga colectivera.

A continuación, les dejamos algunas palabras más del diccionario colectivero:

- Chancha: Modelo de colectivo Büssing-N.A.G de aspecto porcino. Aparentemente luego de allí derivaría el término "chancho".

- Afeitar: Retrasarse intencionadamente algunos minutos, para levantar algunos de los pasajeros que le corresponderían al servicio posterior además de los propios.

- Arrugado: Estar atrasado con respecto a su horario, casi pegado al coche de atrás.

- Chancho arrepentido: El chofer que pasa a ser inspector por un tiempo, generalmente por una sanción que le impide manejar.

- Dejar el paquete: Seguir de largo o no parar lo suficiente como para cargar a todos los pasajeros, provocando la queja del chofer que viene detrás.

- Gato o cable: La amiga del colectivero que no paga boleto y generalmente se sienta en el primer asiento.

- Hacer uno y uno: Cuando dos colectivos se atrasan, uno de los choferes propone al otro alternarse para levantar a los pasajeros, para que el más atrasado recupere los minutos con más facilidad.

 

martes, 20 de noviembre de 2012

"Yo no soy loco" - DIALOGOS CON UN CÍNICO

La historia de Cayetano Santos Godino es bastante conocida por los porteños.
Cayetano fue un joven asesino en serie, uno de los mayores sociópatas en la historia argentina. A principios del siglo XX fue responsable de la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios.

Tras ser detenido, Godino confesó haber realizado cuatro homicidios y numerosas tentativas de asesinatos. En una primera instancia, Santos Godino fue declarado irresponsable y se lo recluyó en el Hospicio de las Mercedes, en el pabellón de alienados delincuentes.

En este lugar fue entrevistado por una serie de doctores quienes comenzaron a estudiar su particular caso. Este diálogo muy poco difundido en nuestros días, lo reproducimos a continuación.
Fue un mano a mano imperdible, con el "PETISO OREJUDO"


DOCTORES: ¿Es usted un muchacho desgraciado o feliz?
GODINO: Feliz.
DOCTORES: ¿No siente usted remordimientos de conciencia por los hechos que ha cometido?
GODINO: No entiendo lo que ustedes me preguntan.
DOCTORES: ¿No sabe usted lo que es el remordimiento?
GODINO: No señores.
DOCTORES: ¿Siente usted tristeza o pena por la muerte de los niñitos Giordano, Laurora y Vainicoff?
GODINO: No señores.
DOCTORES: ¿Piensa usted que tiene derecho a matar niños?
GODINO: No soy el único; otros también lo hacen.
DOCTORES: ¿Por qué mataba usted a los niños?
GODINO: Porque me gustaba.
DOCTORES: ¿Por qué buscaba usted los terrenos baldíos o una casa deshabitada para cometer sus atentados?
GODINO: Porque así nadie me veía.
DOCTORES: ¿Por qué huía usted después de matar a los niños y de producir los incendios?
GODINO: Porque no quería que me agarrara la policía.
DOCTORES: ¿Con qué objeto fue usted a la casa del niño Giordano el mismo día que lo mató?
GODINO: Porque sentía deseos de ver al muerto.
DOCTORES: ¿Con que objeto le tocó usted la cabeza al muerto?
GODINO: Para ver si tenía el clavo.
DOCTORES: ¿Piensa usted que será castigado por sus delitos?
GODINO: He oído decir que me condenarán a veinte años de cárcel y que si no fuera menor de edad me pegarían cuatro tiros.
DOCTORES: ¿Se animaría usted a matar algunos niños o idiotas del Hospicio de las Mercedes?
GODINO: Si señores.
DOCTORES: ¿En que paraje los mataría?
GODINO: En la quinta del establecimiento, porque así no me verían.
DOCTORES: ¿Cómo haría usted para matarlos?
GODINO: Les pegaría con un palo en la cabeza y lo dejaría al lado del niño para hacer creer que el palo se le había caído por casualidad en la cabeza.
DOCTORES: ¿Dónde le gustaría a usted más vivir; en este asilo o en la cárcel?
GODINO: En la cárcel.
DOCTORES:¿Por qué?
GODINO: Porque aquí están los locos, y yo no soy loco.

Fuente: Revista Todo es Historia

viernes, 16 de noviembre de 2012

¿ UN GRAN TESORO PORTEÑO ?

Para el año 1907, el barrio de Villa del Parque se vió conmovido por una historia bastante misteriosa.
No tan misteriosa como el temible "Puma" suelto por Vicente Lopez, pero también de gran revuelo entre los vecinos. Pronto, el caso tomó relevancia al ser reflejado en Caras y Caretas y en la revista PBT. Y el boca a boca... también hizo de las suyas...

La anécdota contaba que Eduardo Lanús, un señor dueño de un terreno ubicado en Av. San Martín y Nogoyá, contrató a 3 obreros para que demolieran una casa antigua ya que tenía interés de construir una nueva. Trabajaron un tiempo hasta que desaparecieron sin dejar rastro dejando un gran pozo abierto de una manera tan especial que todos coincidían en que en las excavaciones habían encontrado un tesoro lleno de monedas preciosas de diversos orígenes.

Su dueño hizo la denuncia policial a la espera de que le devuelvan ese tesoro que según él le pertenecía, pero nunca se obtuvo noticia alguna.


PELIGROSOS "HUEVOS" DE CARNAVAL

 

Las crónicas de carnaval en Buenos Aires, comienzan con la palabra de los hermanos Robertson, dos ingleses que cuentan que para las fiestas de carnaval todo comenzaba muy tranquilo: "...Iba uno por la calle y de pronto una bonita mujer sentada tras la reja de su ventana, lo rociaba con agua de colonia, poco después podía verse algún dandy arrojando agua de rosas hacia el interior de un balcón..." "...y podía recibir también un huevo de teru teru en la cabeza pero lleno con eau de mille fleurs..."

El antepasado de las bombitas de agua fueron los huevos rellenos de agua, que eran vendidos en la vía pública. La costumbre indicaba que quien no tuviera azotea ni casa estratégicamente ubicada, debía asociarse con el que sí tenía, y aportar a la sociedad una inmensa cantidad de huevos con los cuales "pagaba" su derecho a la guerra. Los juegos de agua comenzaban el sábado temprano pero ya para el lunes se convertían en verdaderas batallas campales...
Y los hermanos Robertson aclaran "los combates en las calles eran rudísimos, casi salvajes, los jinetes a veces sacaban a relucir cuchillos, los proyectiles atravesaban el aire, particularmente los huevos de avestruz, que por su gran peso, eran muy peligrosos y a veces fatales..."


Al parecer los excesos durante las fiestas de carnaval eran tales, que fueron necesarias medidas oficiales, como ocurrió en el carnaval de febrero de 1832. "Les está prohibido usar máscaras, dirigirse contra otras personas que no se manifiesten dispuestas a esta diversión, asaltar de modo alguno ninguna casa o azotea, pues siempre de esto provienen riñas y desgracias".


Así, ricos y pobres, niños y jovencitas, salían a la calle a desfilar junto con los negros que aprovechaban a candombear un poco, y desquitarse de los blancos con algún que otro huevazo.

La anécdota cuenta que en 1868, un viajero llamado Alfred Ebelot presenció un corso en Buenos Aires. Entre los paseantes, pudo registrar al ex-ministro de relaciones exteriores junto con su hijito.
En ese mismo instante, pasaba un coche al descubierto. Fue así como padre e hijo, mojaron a quien viajaba en el, hasta dejarlo completamente empapado. Luego de provocar la risa de todos los presentes, dieron cuenta que el mojado era el mismísimo presidente Domingo F. Sarmiento.



jueves, 15 de noviembre de 2012

LOS TANGOS "PICAROS"
 
Los títulos de los primeros tangos demostraban su origen prostibulario.
Hoy esos títulos nos hacen sonreír pero, obviamente en aquel entonces, tendían a escandalizar a la sociedad.

Tangos como “La clavada”, “Dos sin sacar”, “La franela”, “Sacámele el molde”, “Con qué trompieza que no dentra”, “El fierrazo”, “Colgate del aeroplano”, “Va Celina en la punta”, “Dejalo morir adentro”, “¡Qué polvo con ese viento!”, “Afeitate el 7 que el 8 es fiesta”, “Hacele el rulo a la vieja”, “Tocámelo que me gusta”, "El 69", “Sacudime la persiana”, etc.

Muchos de estos tangos de corte procaz, tuvieron que ser cambiados luego del golpe de estado del general Uriburu, debido a la represión en las expresiones que se suscitaron durante esa Década Infame.


Algunos ejemplos de estos cambios en las letras fueron:


“Cara Sucia”, que hablaba de las partes íntimas de la mujer (favor reemplazar el “Cara” por “Con..” )


Cara sucia, cara sucia, cara sucia,

te has venido con la cara sin lavar
melenuda, melenuda, melenuda,
te has venido con el pelo sin peinar.

Otro ejemplo es “La C…ara de la L…una” (La Con… de la lora)

“Lora”, era la forma de llamar en lunfardo a las prostitutas gringas que en general eran europeas.

Según cuenta la leyenda, la frase real nació del ingenio de una esposa enfadada. Enojada con su marido, le negó sus partes íntimas y le dijo: "Si querés tener sexo, andá a la Con… de la lora". O sea, en casa no iba a tener satisfacción alguna y tendría que conformarse con una chica por hora.

A partir de allí, el uso de la frase tomó vida propia y sería asimilada por los porteños, para denotar frustración o enojo.




miércoles, 14 de noviembre de 2012

ANALISIS DETALLADO DE UN "COMPADRITO"

Esta es la historia de “El Cívico”, personaje de la noche que habitó la pieza Nº 15, de "El Sarandí", un conventillo muy famoso de San Cristóbal.
Su profesión consistía en la explotación de su mujer, apodada "La Moreira", y en la
pesca y tráfico de nuevos clientes. El era de ascendencia italiana meridional (albaneses); ella en cambio, hija de andaluces gitanos.

No es necesario pintar a "El Cívico" como un buen mozo excepcional, porque la clave primera de su éxito, estaba en la seducción, pero una seducción indispensable, hechicera, de su físico. La segunda clave estaba en la astucia -viveza-, en la frialdad criminal disimulada, en el arte de la daga, en el coraje (típico compadrito guapo).
La tercera clave estaba en su "simpatía", en sus costumbres de adinerado, en los finísimos modos de su trato social, en sus aptitudes famosas de bailarín", en su labia.

Rendía culto a todo lo criollo. Lo era y trataba de serlo mucho más. No le faltaba voz para cantar y era buen guitarrero.

¿Como era el día a día?
Al atardecer, "La Moreira" se iba con otras al "café" de La Pichona, en la calle
Pavón, entre Rincón y Pasco, donde "trabajaba" como pupila, como lancera, como proxeneta y como bailarina. Como lancera, porque tiraba la lanza, la punga, a los giles alcoholizados y al gringuerío con plata; como proxeneta, porque era socia de su "marido" en eso de engatusar infelices y de venderlas como "novedades"; como bailarina, porque lo fue en grado sumo, y porque en el café de La Pichona fue uno de los que ayudaron a darle al tango la fama de prostibulario que se le asigna.

El Civico también salía al atardecer, pero un rato más tarde. Subía a una victoria (carro) que lo dejaba en lo de Hansen, en Palermo, o cerca de cualquier bar de la Boca, si no lo apuraba algún "negocio”. Sus preferencias estaban en lo de Hansen, porque todo compadrito de su clase anheló siempre codearse con los de arriba.

Para vestirse y adornarse los compadritos eran exagerados. Eran exagerados en todo. Llegaban a extremos tales coma ponerse los anillos sobre los guantes. Entre compadritos se llamaban "relajados".
Imitaron la moda de los ricos, y se trajearon y acicalaron, con un narcisismo exagerado de mujer, evidentemente sexual y sospechoso; tomaron el tango y lo llevaron a los medios sexuales obscenos. El contoneo criollo del caminar, que tuvo su origen en los tacos altos, ellos lo hicieron medio tilingo, si no amariconado. Y de la misma manera, a la coreografía del tango le dieron un estilo propio de exageraciones eróticas.

Fuente: El tango - José Sebastián Tallon

En la foto, compadritos en 1906 - AGN
 

martes, 13 de noviembre de 2012

LA BUDINERA DE JUANCITO

Juan Galvez nació en la Paternal el 12 de Febrero de 1916. De joven y junto a su hermano Oscar, atendían un taller en San Martín y Galicia.

De carácter introvertido, tenía como máximas cualidades el método y la cerebración. Añadió a su mente calculadora, amplios conocimientos mecánicos y toda la garra y las ganas de aquel que sólo corre para ganar.

En el automovilismo su record es realmente impresionante. Con 56 victorias totales es el Nº 1 de todos lo tiempos. Entre carreras, Grandes Premios y etapas de ambos, vió 109 veces la bandera a cuadros como triunfador. Finalmente resultó campeón argentino de Turismo Carretera nada menos que “9 veces”. 

Cuando le preguntaron a Juan Gálvez cuál era su secreto para ganar tantas carreras, esbozando una tímida sonrisa respondió:-"Corriendo a la menor velocidad posible". Extrañados sus interlocutores, le volvieron a preguntar: -"Cómo...? ¿Cuál es la menor velocidad posible...? A lo que el múltiple campeón con su proverbial calma respondió: -"Esa la fijan mis rivales".
Y enseguida subrayó sabiamente: -"Nunca trato de ganar por mucha diferencia. Para que voy a malgastar el auto si no es necesario. Soy enemigo de derrochar lo que tanto me cuesta juntar. Armar un motor significa para mí muchas horas de trabajo en el taller. Entonces ...¿ para que voy a ganar por una hora cuando puedo hacerlo por dos minutos..?".

Juan Galvez era amante de lo dulce. Cuando era pibe, y hasta ya de grandecito, la mamá le dejaba la budinera para que Juancito "la rascara".
Hasta en una publicidad de ATMA de los años `60 se hablaba de Juan: “No bebe, no fuma, come sobriamente, pero denle dulces, tortas, esas que chorrean cremas. Si usted señor, llega a invitar a Juan Gàlvez a comer, ya sabe lo que más le apetece al campeón. No se preocupe de manjares, de licores, de vinos, usted llene la mesa de dulces... no ponga otra comida.”. En esa misma publicidad el remataba el aviso diciendo “la budinera para mi mamá”.

Por eso cuando le dieron en propiedad la Copa establecida en 1910 para quien conquistara tres veces consecutivas el Gran Premio, alguien le dijo que había que llenarla de champagne, sin embargo Juancito sonrió y dijo: “Linda budinera para mi mamá”.

Juan Galvez falleció en un accidente en la 10ª Vuelta de Olavarria, el 3 de Marzo de 1963, a la edad de 47 años.

Al cumplirse un año de la desaparición física de Guido Falaschi, saludamos fraternalmente a su familia, a todo el pueblo de Las Parejas en Santa Fé, y deseamos que Guido siga con su particular chispa, compitiendo entre las nubes con grandes tipos como los Galvez.


 

lunes, 12 de noviembre de 2012

UNA FABRICA DE ILUSIONES: 
LA QUINTA DEL "TATA DIOS"

Al igual que tantos otros barrios lejanos al centro de Buenos Aires, Villa Urquiza comenzó a poblarse muy lentamente. Recién a finales del siglo XIX comenzaron a valorizarse los terrenos. No obstante el paisaje estaba integrado por algunas casas de recreo ubicadas dentro de grandes quintas. Todo era campo. Quizás en 4 manzanas había solo 2 casas.

En este barrio, existió una quinta muy famosa ubicada en la manzana entre las calles Pampa, Triunvirato, Echeverría y Gamarra.
Allí, habitó un famoso personaje llamado Juan Gimena, al cual apodaban "Tata Dios".

Este particular hombre, había constituído una secta religiosa de tipo "sui generis" donde amparaba a inmigrantes recién llegados al país, y a los cuales les hacía trabajar la tierra a cambio de comida y habitación.

De paso, el Tata los adoctrinaba, y llegó a formar gente fanática a los cuales apodó "los apóstoles" quienes practicaban una supuesta caridad predicando el evangelio.
Gimena, llegó a bautizar, casar y ejercer la medicina y otras artes.
También tuvo obreros especializados en talleres de carpintería pero el régimen que empleaba era el de servidumbre.

Tiempo después de haberse llenado los bolsillos a costa de los más desposeídos, el tata dios y sus más cercanos secuaces, fueron procesados y llevados a la cárcel.

Metejon de Barrio manteniendo la identidad porteña!



PERSONAJES QUERIBLES: 
      CLEMENTE ONELLI Y SUS CRIATURAS

Para finales de siglo XIX los mataderos de la ciudad se encontraban emplazados en Parque Patricios, pero con las nuevas olas de medidas higienistas, lo "no deseable" comenzó a quitarse de la vista de los porteños.
Así, en 1903 se eliminaron los últimos restos de matadero y se limpiaron matorrales con un objetivo fijo: crear otro zoo en la ciudad, el zoológico del Sud. La idea era construir un lugar de esparcimiento en días de fiesta, y hacer un paseo higiénico e instructivo para niños.

Para este proyecto en 1907 fue llamado Clemente Onelli director del Zoo de Palermo, quien en menos de un mes puso en marcha el proyecto.
Los primeros animales fueron dos guanacos, dos avestruces, un camello, dos cebúes, etc. Al poco tiempo Onelli, quien era de un espíritu muy inquieto, construyó también un albergue para aves silvestres y otro para aves acuáticas. Este último tenía forma de chalet de ferrocarril y estaba rodeado de un pequeño lago con piedras. El zoológico recibía 30.000 personas por mes.




Al tiempo Onelli abrió un tambo, dotado de corrales con cabras y encomendó la construcción de un chalet estilo suizo donde instaló al tiempo un establo.
A la inauguración de este nuevo sector asistió el entonces presidente Roque Saenz Peña y su mujer. Este último, fue el primero en probar la leche de cabra ordeñada en el momento, quien la saboreó y la halló excelente. De allí en adelante se ordeño leche en público, con las mejores condiciones de higiene y a un precio sumamente bajo.

Onelli no tenía nada librado al azar, y al realizar una pequeña excavación encontró un empedrado, cañerías y alcantarillado del antiguo matadero, y con ello planificó un circuito de ruinas antiguas. Allí también levantó construcciones de arquitectura griega y romana haciendo juego con su idea.

En el fondo del predio existía una imagen de la loba amamantando a Rómulo y Remo, y allí se reconstruyó el Acueducto Claudio, un pabellón de felinos, con osera y jaulas con diversos mamíferos protegidos con rejas. También existía una jaula gigantesca "El templo de Vesta" que contenía aves de gran envergadura, y "el templo de la Fortuna Viril", con estatuas de Apolo y Aquiles, utilizado como confitería de estilo pompeyano.

El éxito de este zoo se mantuvo por algún tiempo, pero decayó con la reducción del presupuesto, hasta que solo quedaron ruinas de la confitería, que actualmente pueden verse sobre la Av. Caseros detrás de la calesita del Parque.

Ahh... algunas anécdotas cuentan que Clemente Onelli tanto en Parque Patricios como en Palermo, recurría a grandes medidas de marketing para sus zoológicos
¿Como era esto? Simple, propiciaba a que la gente se subiera a camellos o que acariciara las jirafas. Un verdadero visionario.


domingo, 11 de noviembre de 2012

Personajes queribles:

ERNESTINA Y SU "PRINCIPE ENCANTADOR"

En 1925 el Príncipe de Gales visitó Buenos Aires. La historia cuenta que una señorita se animó a pedirle el pañuelo de seda que su alteza portaba en su gabán.


Tiempo después la revista Caras y Caretas, le haría una entrevista a esta simpática jovencita, pero claro, hubo que investigar ya que nadie sabia las señas particulares de la protagonista ni mucho menos, su domicilio.

La señorita Ernestina Gomez Cadret vivia en Flores, con su familia.
Cuando se presentaron en su casa para preguntarle sobre el acontecimiento, la gentil niña no tuvo inconveniente en contar ese momento:

"...Estaba esa tarde en la Rural con mi madre y unas amigas, muy cerca del príncipe. Reparé en el hermoso pañuelo que lucia en el bolsillo de su gabán.
De pronto paso por mi imaginación la idea de pedírselo. Aposte en broma con mis amigas a que era capaz de hacer eso. Como es natural no me creyeron. Ni yo misma me crei.

Un señor ingles que se hallaba a mi lado, tuvo la amabilidad de escribirme en un papel en su idioma: "Will you give me your handkerchief?" (me daría su pañuelo?) Lei la frase varias veces, presa de gran excitación y pude aprenderla de memoria.

Cuando la comitiva se dispuso a abandonar el palco oficial, aun le preguntaba a mis amigas: "¿Se lo pido o no se lo pido?" me daban bromas que yo no oia.

Vi como en sueños que el principe se iba. Me lance resueltamente. Pude acercármele.
Cuando paso rozando a mi lado, exclame nerviosamente: "Will you give me your... hand... kerchief?" Esta ultima terrible palabra me salio descalabrada.

El principe se paro sorprendido. -"Esta usado", contesto en francés y sonriendo- "No importa, demelo igual"... -le dije yo en castellano, ya sin noción de lo que pasaba. Sentía el peso de todas las miradas.

¡Que papelón si no me lo daba! Pero después de un segundo, que me pareció un siglo, el principe, muy gentilmente se sacó el pañuelo y me lo entregó.
Luego vi que todo el mundo sonreía..."

Un rasgo inocente, muy femenino, que prueba acabadamente lo que puede acontecer entre un principe, una mujer decidida y un pañuelo de seda.

En la foto, la joven Ernestina posando para Caras y Caretas.



viernes, 9 de noviembre de 2012

¿¿ DONDE ES MAS ALTO 
Y DONDE ES MAS BAJO BUENOS AIRES ??

Si bien, a ojo humano creeríamos que existen otras áreas en la Ciudad de Buenos Aires mucho más altas, en el barrio de Villa Devoto se encontraría el punto más alto de la ciudad.

Aunque parezca mentira, esto lleva su lógica y es la siguiente: para el organismo medidor, en este caso el Instituto Geográfico Militar, lo que se
mide es la COTA, es decir, la altura media de las mareas (pleamar y bajamar).

Para calcular cuanto vale la COTA, el Instituto Geográfico Militar emplea el Nivel Medio de las aguas del Mareógrafo de Mar del Plata, que es común a los trabajos realizados en todo el país.

Así, luego de realizar distintas mediciones en toda la ciudad, se llegó a la conclusión que la Cota máxima de la ciudad es de 26,71m. y estaría en la intersección de las avenidas Beiró y Chivilcoy.

La cota menor corresponde al Nivel de la calzada de la calle Jerónimo Salguero, cuando cruza el puente ferroviario, con un valor de 0,83 metros.



- En la foto, la avenida Beiró para el año 1958 (a la derecha puede apreciarse el Depósito de Gravitación de Villa Devoto, que se utilizaba para distribuir el agua).




EL ORIGEN DE LAS ESPECIES... "PORTEÑAS"
(según CHARLES DARWIN)

Charles Darwin, es un personaje mundialmente reconocido, al ser autor de "El origen de las especies" el estudio más importante sobre la evolución de la especie humana.

En el año 1831 comenzó un viaje expedicionario que duraría casi 5 años. Durante este viaje, además de conocer Tenerife, las islas de Cabo Verde, la costa brasileña,
Montevideo, Chile, Perú, islas Galápagos, Tahiti, Nueva Zelanda, Australia, Tasmania, isla de los Cocos, Mauricio, Santa Elena, Ascensión, Brasil, islas Azores y la Patagonia Argentina, tuvo el "agrado" de conocer la Buenos Aires de aquel entonces.

Y aquí hay un fragmento de su "The voyage of the Beagle" (Diario del viaje del Beagle) escrito en 1836 en donde tragicómicamente menciona:

"...La policía y la justicia son completamente ineficientes. Si un hombre comete un asesinato y debe ser aprehendido, quizá pueda ser encarcelado o incluso fusilado; pero si es rico y tiene amigos en los cuales confiar, nada pasará. Es curioso constatar que las personas más respetables invariablemente ayudan a escapar a un asesino. Parecen creer que el individuo cometió un delito que afecta al gobierno y no a la sociedad...".

"....En la Sala de Buenos Aires no creo que haya seis hombres cuya honestidad y principios pudiesen ser de confiar. Todo funcionario público es sobornable. El jefe de Correos vende moneda falsificada. El gobernador y el primer ministro saquean abiertamente las arcas públicas. No se puede esperar justicia si hay oro de por medio. Conozco un hombre (tenía buenas razones para hacerlo) que se presentó al juez y dijo: 'Le doy doscientos pesos si arresta a tal persona ilegalmente; mi abogado me aconsejó dar este paso'. El juez sonrió en asentimiento y agradeció; antes de la noche, el hombre estaba preso...".

Y casi proféticamente remata: "Con esta extrema carencia de principios entre los dirigentes y con el país plagado de funcionarios violentos y mal pagos, tienen, sin embargo, la esperanza de que el gobierno democrático perdure. En mi opinión, antes de muchos años temblarán bajo la mano férrea de algún dictador".





jueves, 8 de noviembre de 2012

DE CUANDO NO EXISTÍA EL “LAVARROPAS”

Hacia 1870, la costumbre del lavado de la ropa en los pozos excavados en el río fue caracterizado como altamente antihigiénico y comenzó a preocupar a las autoridades. Se consideraba que las corrientes de agua eran verdaderos criaderos de bacterias, por la creciente acción de las lavanderas que ocupaban toda la ribera, desde San Telmo hasta Palermo.

Su labor no era considerada un oficio propio de la servidumbre doméstica. En las familias más pobres hasta las más acomodadas, el trabajo se hacía en los fondos de las casas, en el río o en arroyos y lagunas.

Los servicios de agua corriente alentaron a la municipalidad en la ejecución de “lavaderos modelo” siguiendo el ejemplo de los de París. En este sentido, en 1887 se autorizó a un tal Juan Plá a construir un lavadero higiénico en el centro de cada una de las secciones del municipio.

Estos lavaderos contaban con un jardín al frente y techumbres acristaladas, mientras que las aguas servidas serían llevadas por caños de hierro al Río de la Plata, instalándose además estufas desinfectantes.
 

Los reglamentos internos de estos lavaderos y baños públicos serían sometidos a la auditoría del municipio. Sin embargo, los edificios construidos presentaban un estado deplorable, y la salida de los pozos al río no mejoró la situación.

Ahora las ropas también sufrían un gran desgaste, que a manos de las lavanderas se transformaban en nuevos agentes de infección. Mezcladas con grandes dosis de jabón y de lejía para el blanqueo, todo ello agudizaba su deterioro.

La lavandera alquilaba una o dos piletas, las llenaba con agua, colocaba la ropa sucia, la jabonaba rápidamente y la maceraba con cristales de sosa. Las prendas eran sacudidas con un mazo de 1 kilo de peso y golpeada firmemente sobre una tabla, en un ambiente invadido por un olor nauseabundo, mientras sonaban canciones que ellas mismas entonaban.

A pesar de la existencia de estos lavaderos y del numeroso registro de lavanderas -que llegaron a contabilizarse 3000- éstas seguían haciendo su tarea en el río, en los arroyuelos, lagunas, casas y conventillos.






martes, 6 de noviembre de 2012

SOLUCIONES AL GRAVE PROBLEMA DE LA BASURA (Bs.As. finales del 1800)

Para comenzar con este relato, es muy importante saber que la idea de nuestros representantes a finales del 1800, era muy simple “todo lo malo, arrojarlo a las afueras de la ciudad”. Así fue que paulatinamente, la basura, los frigoríficos, prostíbulos y demás empresas non-higiénicas, fueron siendo colocadas lejos de la vista de una ciudad tildada de cosmopolita y afrancesada como era el caso de Buenos Aires.

Si bien corría desde años antes, en 1873, fue inaugurado un tren que recorría doce kilómetros transportando mercaderías desde y hacia los puertos del Riachuelo, y muy circunstancialmente pasajeros.
Sin embargo, una normativa le daría otra utilidad. Esta ley, preveía la construcción de obras “necesarias para el transporte de las basuras de esta ciudad, y de las carnes de los corrales de abasto del Sud”.

En 1870 se ocuparían 26 vagones diarios para llevar las basuras al sitio donde se las quemaba, y en 1876 este número se duplicaría, con una carga aproximada a las 300 toneladas cada 24 horas.
Ahora este servicio le costaba a la Municipalidad el doble (40 mil pesos mensuales) y el Ferrocarril del Oeste propuso hacerlo sin cargo a cambio de los residuos utilizables que se trasportaran (huesos, trapos, metales, etc.).
Para 1881 se hicieron 1.460 viajes con 7.584 vagones que llevaron un total de 75.840 toneladas de basura.

Este ramal cumplió también un servicio de pasajeros, seguramente trabajadores del propio ferrocarril, de las incipientes industrias de la zona que atravesaba y de los Corrales de Parque de los Patricios, antecedente de los Mataderos y Mercado de Hacienda actuales.

Las basuras y desechos de todo Buenos Aires, se cargaban en un terreno baldío, “el vaciadero de Rivadavia y Sanchez de Loria” y se los llevaba hasta la “Quema”, terrenos anegadizos cercanos a la cancha de Huracán, donde se los incineraba al aire libre.

Este recorrido, y la cantidad de basura que comenzaba a generar la ciudad preocupaban a las autoridades. Ante estos problemas surgió la voz de un tal Sr. Huergo que exgrimió muy pensante: “...para allanar los inconvenientes que presentan las basuras, habría que prolongar cinco ó seis leguas el ramal del ferrocarril que las conduce fuera del municipio y dejar que los cerdos devoren los desperdicios.”….

Otras ordenanzas tiempo después indicaron “Al deposito de basuras es necesario trasladarlo de donde está (calle Rivadavia) a otro lugar menos concurrido, o cuando menos hacerle el cercado de pared y su vereda, para que desaparezca la poco agradable vista que hoy se presenta y se hace notar de todos los que viajan en las líneas de tranway que recorren esa calle”.

El vaciadero de Rivadavia fue desactivado alrededor de 1886, y en el lugar se realizó el sembrado con alfalfa y otras plantas, cercándose todo el terreno con alambre y unos postes. Todo el lugar fue embellecido con la plantación de unos 500 eucaliptus y 450 sauces.

Al no existir más vaciadero, el trencito de a poco fue quedando en desuso y aproximadamente para 1890 también fue desactivado.

Fuente: Hist. Angel Prignano